Ni la subida del precio oficial del dinero, que ha aumentado un punto en el último año (hasta el 3,25%), ni el incremento del euríbor hipotecario (que se ha elevado un punto y medio, hasta el 3,71%) han logrado frenar el crecimiento económico. El vicepresidente económico, Pedro Solbes, presumió ayer de ello en el debate presupuestario, y así quiso desmontar los augurios catastrofistas que el PP formuló hace un año, en el debate del 2005.

Según el Ministerio de Economía, el producto interior bruto (PIB) creció en el tercer trimestre del año por encima del 3,7% del segundo trimestre, por lo que al final del 2006 la tasa superará el 3,5% del ejercicio pasado. "Estamos ante una economía donde los datos positivos van a más y los negativos a menos. No es de extrañar que los mercados de valores hayan alcanzado máximos históricos en estos días", dijo.

El líder del PP, Mariano Rajoy, arrancó aplausos de su grupo al reprochar al Gobierno el auge del "ladrillo"; el agravamiento del déficit exterior y la deuda familiar; la pérdida de poder adquisitivo; "la operación política desastrosa" de las opas sobre Endesa; y la "desgraciada discusión" sobre el reparto de la inversión. Solbes le replicó con dureza: "Los discursos vibrantes arrancan aplausos pese a las tonterías que se hayan dicho, mientras que los menos vibrantes tienen la posibilidad de explicar tranquilamente de qué hablamos".