El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se negó ayer, de nuevo, a otorgar el amparo pedido por Baltasar Garzón a raíz de las críticas sufridas tras haber imputado una falsedad a tres peritos que en un informe no oficial vincularon a ETA con el 11-M. La comisión permanente ya se había negado el pasado 10 de octubre a conceder el amparo al juez de la Audiencia Nacional por entender que no era necesario, porque Garzón había remitido su investigación a los juzgados de Plaza Castilla.

Asimismo, el órgano de gobierno de la judicatura se negó a calificar de "injerencia" --como entendía Garzón-- la decisión del vocal conservador José Luis Requero de instar al servicio de inspección del CGPJ a investigar el trato que había dispensado el juez a los tres agentes durante los interrogatorios.

DISCUSIÓN JURÍDICA En la reunión de ayer la discusión se prolongó y, a diferencia de lo sucedido en el pleno de hace 15 días, se evitaron los ataques personales y se entabló una discusión jurídica con el fin de que la mayoría conservadora cambiase su criterio y amparara a Garzón. Sin embargo, los vocales de la minoría progresista no lograron su objetivo. Argumentaron que la posición de la mayoría era incoherente, porque Garzón pidió el amparo cuando sintió que había sido atacado en su independencia judicial, aunque después optase por ordenar la investigación a los juzgados de Madrid. Finalmente, los 10 votos de la mayoría conservadora se impusieron a los ocho de la minoría progresista, ya que en el día de ayer estuvo ausente el vocal elegido a propuesta de IU-ICV, Félix Pantoja.

La discusión también fue dura en relación a la actuación de Requero. Pese a que Garzón también había pedido el amparo ante las declaraciones de Requero, este se negó a abandonar el pleno. Los vocales conservadores apoyaron a su compañero, pero los cinco miembros de la minoría progresista dejaron claro su desacuerdo con Requero.