El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero se refirió ayer en el Congreso de los Diputados a los escándalos de corrupción urbanística que están trascendiendo en varios puntos de España. El jefe del Ejecutivo se jactó de que la intervención judicial realizada en el Ayuntamiento de Marbella se ha producido precisamente con un Gobierno del PSOE y con la actual fiscalía general del Estado, que encabeza Cándido Conde-Pumpido. También recordó que hace muchos años que se advertía la "vergüenza" de los gestores de Marbella, ahora en prisión. La bancada popular recibió las palabras con sonoras carcajadas y rechiflas, por entender que el presidente se arrogaba un éxito judicial ajeno.

Por otro lado, el Gobierno negociará con la Generalitat que surja de las elecciones del 1-N el acuerdo para la cogestión de los aeropuertos catalanes. Sin embargo, el Estado mantendrá en exclusiva el control de la navegación aérea y la seguridad aeronáutica. Así se manifestó ayer José Luis Rodríguez Zapatero en el Senado a raíz de una pregunta de CiU.

Zapatero dijo que el Gobierno "entiende y comparte la conveniencia de la participación de instituciones autonómicas, en particular en los grandes aeropuertos", en la gestión de los mismos. Y se mostró convencido de que el futuro Gobierno catalán tendrá una "actitud de diálogo y cooperación" con el Ejecutivo central.