Los portavoces de los partidos catalanes plantaron ayer al Defensor del Pueblo en el Congreso para protestar por su decisión de interponer un recurso de inconstitucionalidad contra el Estatut de Cataluña. Jordi Xucl (CiU), Joan Tard (ERC) y Joan Herrera (ICV) se levantaron de sus escaños y abandonaron la comisión mixta Congreso-Senado de relaciones con el Defensor del Pueblo en el momento en que Enrique Múgica comenzaba a exponer el informe de su gestión del año 2005. Los diputados protestaban también contra la negativa de la comisión (con los votos de PSOE y PP) de posponer el debate sobre la reprobación y cese de Múgica que solicitó IU-ICV.

El debate sobre si finalmente el Parlamento decide la censura no se producirá hasta después de las elecciones catalanas. El tiempo irá corriendo mientras la Mesa de la comisión mixta fija la fecha para debatir si llama a comparecer al Defensor del Pueblo para debatir su reprobación. Una vez adoptada la decisión de hacerlo --el PSOE avanzó ayer que votaría a favor--, debe convocarse al alto cargo institucional para una nueva comparecencia ante la comisión mixta que ya debatiría la censura en sí. En todo caso, la reprobación no saldrá adelante porque los socialistas ya avanzaron el martes que se opondrán, cuando la Mesa del Congreso aceptó tramitar la petición de reprobación a Múgica que había solicitado IU-ICV.

FALTA DE REFLEJOS Los grupos catalanes demostraron con su plante la indignación que les produjo que el PSOE impidiera ayer una comparecencia previa de Múgica, solicitada para que "explicara su recurso al Constitucional contra el Estatut de Cataluña".

Fuentes de IU-ICV criticaron también al PSOE por su falta de reflejos, al desconocer que el PP había pedido hace unas semanas en el Senado que Múgica explicara su recurso al Estatut. La Mesa de la Cámara alta decidió que esa comparecencia debía producirse en la comisión mixta de relaciones con el defensor, a la que dio traslado de la petición. Sin embargo, los socialistas no supieron de esa petición del PP a tiempo como para unirla a las tres solicitudes de ERC, CiU e IU-ICV que se debatían ayer. De haberlo hecho, el PP se habría visto obligado a apoyar su propia petición, y Múgica habría comparecido dos veces: la primera, para explicar el recurso; después, para ser censurado por hacerlo.