El dirigente de Batasuna Arnaldo Otegi declaró ayer que considera "un alivio" la decisión del juez Baltasar Garzón de rebajar su fianza de 650.000 a 50.000 euros, pero advirtió de que no es "la solución" a las injusticias que comete la Audiencia Nacional contra él y otros miembros de la izquierda aberzale. El responsable de la fuerza ilegalizada opinó que este tipo de decisiones "ponen en evidencia" la falta de rigor y los escasos argumentos jurídicos utilizados en los procesos contra el entorno de Batasuna. Sin embargo, Otegi no cargó las tintas contra los jueces en esta ocasión y prefirió centrar sus críticas en el Gobierno socialista.

El líder aberzale rechazó las "imputaciones, citaciones judiciales y persecuciones policiales" que viven sus compañeros "siete meses después de la tregua de ETA". Así, se mostró sorprendido por las lecturas positivas de la rebaja de su fianza, y argumentó que "una injusticia no deja de ser una injusticia por el grado de intensidad con que se aplique". En su comparecencia de ayer estuvo acompañado por otras tres dirigentes, imputados recientemente por un presunto delito de integración en banda armada. Otegi criticó esta decisión porque evidencia que una de las partes imprescindibles en el diálogo multipartito "sigue siendo agredida". A. U.