Dos, y no una, fueron las reuniones que Artur Mas mantuvo con Mariano Rajoy en Doñana. La primera, admitida por el nacionalista, tuvo lugar el 26 y 27 de octubre del 2002, y también asistieron los ministros Eduardo Zaplana y Jaume Matas. La segunda, negada por Mas después de que José Montilla (PSC) la aireara el viernes en TV-3, fue en septiembre del 2003, dos meses antes de las últimas elecciones catalanas. Mas y Rajoy negociaron en Doñana, según fuentes populares, la futura colaboración entre CiU y PP en Cataluña y en Madrid.

Rajoy y Mas acudieron a la cita en el Palacio de las Marismillas de Doñana, acompañados por sus esposas. Aunque Mas y su director de campaña, David Madí, niegan que se produjera este encuentro, fuentes del PP lo han confirmado. El fin de la entrevista fue analizar las perspectivas de colaboración entre CiU y PP. Los nacionalistas ya habían dicho que, por vez primera en ocho años, no apoyarían los presupuestos de José María Aznar, cuya votación coincidía, como ahora, con la precampaña catalana. A Aznar le bastaba con que CiU se abstuviera, y así fue.

El dirigente de CiU se quejó ante Rajoy del desgaste que había sufrido su federación por el apoyo a Aznar, pero no cerró la puerta a futuras alianzas.