El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, prometió ayer que no cejará en su "empeño de conseguir la paz y el fin de la violencia en el País Vasco". En un mitin del PSOE en Lleida, el jefe del Ejecutivo subrayó que un gobernante no puede tener un empeño "más noble" que el de "trabajar por salvar vidas" y por "garantizar la libertad a los compatriotas". En este afán, Zapatero aseguró que no le frenarán los continuos ataques, que calificó de "duros e injustos", de los que le hace objeto el PP por su negativa a dialogar con la banda terrorista ETA para poner fin a la violencia.

Por otra parte, la utilización de las víctimas en esta estrategia fue denunciada por el secretario general del PSE en Guipúzcoa. Miguel Buen afirmó ayer en San Sebastián su "repugnancia" por la utilización que "determinados miembros del PP hacen del nombre y la memoria de todas las víctimas del terrorismo".

El dirigente del PSE afirmó que populares como Jaime Mayor Oreja, Carlos Iturgaiz, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana "harían bien en lavarse la boca con agua oxigenada antes de denigrar a compañeros del partido socialista" como Jesús Egiguren. Asimismo, recordó a Iturgaiz que los contactos mientras ETA asesinaba no los ha tenido el PSOE, sino que los mantuvo el PP en Zúrich y con Herri Batasuna en Bilbao.