La mesa vasca de partidos y la legalización de Batasuna serán casi simultáneas. En los discretos encuentros que mantienen con los dirigentes aberzales, todas las fuerzas vascas salvo el PP han garantizado a Batasuna que, tan pronto como registre un nuevo partido que apueste por vías estrictamente democráticas, participará en el diálogo político sobre el futuro estatus de Euskadi. Según fuentes de estas formaciones, ambos acontecimientos se producirán en los próximos dos meses.

Batasuna define la actual situación como "de bloqueo", mientras que los restantes partidos enfatizan los esfuerzos que se están realizando en los múltiples contactos abiertos para ultimar la composición y funcionamiento de la mesa política. Con estas conversaciones a varias bandas se busca alcanzar un acuerdo de mínimos que será rubricado por todos los partidos salvo el PP, que ha renunciado a participar en cualquier foro no parlamentario.

Este pacto inicial, según las fuentes consultadas, tendrá un fuerte contenido político, pero no entrará en cuestiones como el eventual ejercicio del derecho a la autodeterminación o el reconocimiento de una Euskal Herria compuesta por los siete territorios de Euskadi, Navarra y el País Vasco francés.

MAYORÍAS NECESARIAS En cuanto a las mayorías necesarias para alcanzar acuerdos sobre el estatus de Euskadi, PNV y PSE coinciden en que la normalización política debe concitar "mayorías transversales", que unan a fuerzas nacionalistas y no nacionalistas. Eusko Alkartasuna y Batasuna, en cambio, interpretan que esa exigencia implicaría otorgar a los socialistas vascos un "inadmisible" derecho de veto.

El acuerdo básico permitiría una primera foto de los firmantes con presencia de la izquierda aberzale, si bien en principio el PSE rechaza una nueva comparecencia pública junto a los dirigentes de la ilegalizada Batasuna. Fue el propio secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, quien, tras su reunión con Arnaldo Otegi el pasado julio, anunció que no celebraría más encuentros con él hasta que la izquierda aberzale contara con una marca legal.

Para salvar este escollo, la formación de Otegi deberá presentar, en paralelo al acuerdo para la constitución de la mesa, unos nuevos estatutos en el registro del Ministerio del Interior. Así, además, la izquierda aberzale se garantizaría la presencia en los comicios de mayo, municipales en Euskadi y Navarra y también autonómicos en la comunidad foral.

De momento, los portavoces de Batasuna no aclaran qué pasos darán para dejar de moverse, como ahora, en el filo de la navaja, con los jueces analizando cada uno de sus actos por si vulneran la suspensión judicial de sus actividades. La consigna aberzale, al menos de cara a la galería, sigue siendo señalar al PSOE como responsable de esta situación.

FOTO FUNDAMENTAL La foto de todos los partidos se juzga fundamental para afianzar un proceso de normalización política que se verá ralentizado por las próximas elecciones locales. De hecho, los implicados en el diálogo asumen que, si no hubiera avances antes de diciembre, todo quedaría congelado hasta después de mayo. De ahí que los partidos fuercen la máquina, convencidos de que, al margen del diálogo entre el Gobierno y ETA, tienen que pactar la constitución de la mesa en las próximas semanas.

La fórmula que buscan los partidos para dotar de contenido político a este acuerdo son las palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien se comprometió a "respetar" la decisión que los vascos adopten por vías pacíficas y democráticas, siempre de acuerdo a los procedimientos legales. Los socialistas defienden que la fórmula sea lo bastante ambigua para que todos puedan asumirla.

El PNV, por otra parte, ha descartado la presencia en la mesa de Juan José Ibarretxe. A medida que haya avances en este diálogo, y también en la negociación entre el Gobierno y ETA, el lendakari se reservará el papel de impulsor de la participación ciudadana en el proceso de paz.