La propuesta del PSOE para atajar la corrupción en los ayuntamientos fue despreciada ayer por el PP. El líder del partido, Mariano Rajoy, respondió a la oferta de José Blanco diciendo que el PP "no es igual al PSOE" y que son los socialistas los que han conseguido "que se vuelva a hablar de corrupción" desde que llegaron al Gobierno. El dirigente conservador afirmó que "el único pacto es que dejen de robar y que actúen la policía y los jueces".

Rajoy, que participó en un acto en Cáceres para apoyar al candidato del PP a la Junta de Extremadura, aludió a la trama urbanística destapada en Marbella y se acogió a que los concejales del PP en esa ciudad estén "en la calle", mientras que la excandidata socialista haya sido encarcelada. También aseguró que el PP "no tiene alcaldes que piden 40 millones de euros", en referencia a la corrupción descubierta en la localidad madrileña de Cienpozuelos.

NORMAS POPULARES Los estatutos del PP contienen tres artículos que contemplan cómo debe actuar el partido para salvaguardar la ética. Obligan a informar a la dirección y a poner a su disposición sus cargos. El partido se compromete además a realizar una investigación interna y a expulsarlos inmediatamente si obtienen lucro a través de sus cargos. Sin embargo, el PP mantiene en sus puestos a una decena de dirigentes imputados en casos de corrupción.

Entre estos cargos investigados figuran los alcaldes de Alicante, Orihuela, Torrevieja, La Línea de la Concepción (Cádiz) y Tui (Pontevedra); el concejal de Urbanismo de Rota (Cádiz) y la de Telde (Gran Canaria), además del presidenta de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra.

El director general de Urbanismo de Madrid, Enrique Porto, ha dimitido recientemente por realizar recalificaciones para sus propios proyectos y aprobar el cambio de uso de suelo para unos familiares de la presidenta madrileña Esperanza Aguirre. Anticorrupción tiene en total a 10 ayuntamientos investigados por pelotazos y escándalos urbanísticos, especialmente en las localidades costeras del Levante. Pese a que el Partido Popular ha hecho oídos sordos a la propuesta que el secretario de organización del PSOE, José Blanco, planteó el sábado, los socialistas intentarán dar ejemplo y renunciarán a presentar un texto para que los conservadores lo suscriban. Así, el partido de José Luis Rodríguez Zapatero aprobará hoy en su comisión ejecutiva un decálogo de iniciativas para luchar contra "el urbanismo salvaje y la especulación".

La dirección socialista insiste en la idea, defendida por Blanco el pasado sábado, de que la situación actual es "consecuencia del urbanismo alimentado durante los años de gobierno de José María Aznar" y de que se hubiera "vaciado de contenido a la Fiscalía Anticorrupción".