La Audiencia Nacional confirmó ayer el procesamiento por integración en banda armada de los 37 miembros de la mesa nacional de Batasuna, incluido Arnaldo Otegi. El tribunal considera "cabal" que Baltasar Garzón haya establecido que esta fuerza política, legal hasta el 2003, forma parte del entramado de ETA.

En una resolución de siete folios, los magistrados rechazan las alegaciones de los procesados, pero sin rebatirlas. El tribunal ratifica así el trabajo de Garzón, que en agosto del 2002 suspendió las actividades de este partido por considerarlo un instrumento de ETA. Los jueces admiten que en este sumario hay "indudables connotaciones políticas que afectan a multitud de personas" que desarrollan su actividad "en el seno de partidos, asociaciones y entidades creadas en su día en el marco de la legalidad vigente".

Por ello, el tribunal afirma que, en este caso, los hechos investigados pertenecen "a la categoría de delitos llamados formales o de simple actividad, que no requieren un resultado concreto". Por este motivo, la Audiencia reconoce que la constatación de esas actividades delictivas "no sea fácilmente aprehensible".

Sin embargo, en opinión de los magistrados la decisión del juez de imputar por integración en ETA a Otegi y al resto de los integrantes de la mesa nacional de Batasuna "es totalmente adecuada y cabal". El tribunal valora que Garzón "exterioriza la presunta actividad comisiva" de los procesados de manera "razonada y razonable", tras analizar el "ingente" material documental. Por ello, el tribunal afirma que la resolución del juez instructor ofrece "una explicación lógica, ajena a cualquier capricho irrazonable", sobre la posible participación de Otegi y de los otros 36 procesados a través de conductas que pueden "enmarcarse en el ámbito de los delitos de integración en organización terrorista o de participación en favor de la misma".

Para el tribunal, Otegi y el resto de procesados han cooperado "en entidades que pudieran tener por finalidad desarrollar la estrategia de atemorización social que guía a ETA (...), al usar las posibilidades que les brinda el ordenamiento jurídico (...) bajo la supervisión" de una banda criminal que "busca (...) consolidar su estrategia independentista fuera de los cauces democráticos".

El Gobierno vasco arremetió ayer contra la ofensiva judicial contra la izquierda aberzale. Miren Azkarate (PNV) denunció que algunos órganos de la justicia siguen actuando como "si no hubieran cambiado las cosas" y que ese "no es el camino".