Nacionalidad histórica descrita en 1919 como realidad nacional. La definición de Andalucía en el nuevo Estatuto necesitó ayer de ocho horas de trabajo frenético en la última sesión de la Comisión Constitucional. En el último momento, PP y PSOE se pusieron de acuerdo en el preámbulo y en el artículo 1, lo que supone un pacto global para la ley fundamental andaluza después de que el PP se opusiera en el Parlamento autonómico.

Desde Sevilla, el presidente Manuel Chaves (PSOE) celebró que la expresión realidad nacional haya sido admitida por todos y destacó que en la negociación "no ha habido vencedores ni vencidos" porque "el gran vencedor es el pueblo andaluz", y se ha respetado "la columna vertebral" del texto surgido de su Parlamento.

El presidente del PP, Javier Arenas, también quedó satisfecho. Dijo que era un "final feliz" y pronosticó que afectará al resto de España "en términos de tranquilidad". Para los populares, el texto aprobado ayer a través de una enmienda transaccional socialista es "impecable en términos constitucionales" y se compromete con el autogobierno. Arenas todavía destacó otro mérito. El de haber podido afirmar la "indisolubilidad de la nación española" en el preámbulo y en el artículo 1.

"SIN AFANES SOBERANISTAS" En su discurso final, Arenas manifestó dirigiéndose a la comisión: "Señorías, créanme, en los tiempos que corren no está nada mal afirmarlo". Y destacó lo "positivo" de que el nuevo texto "ni trae ni se lleva tentaciones separatistas ni afanes soberanistas".

Y es que el Estatuto de Cataluña ha estado presente en los últimos dos meses tanto en las reuniones de la ponencia como en las de la comisión que preside Alfonso Guerra. Excepto en la alusión a la nación española, las similitudes son evidentes. Hasta los servicios de prensa del PP repartieron una hoja con ambos textos para que se establecieran las comparaciones pertinentes. En la ley catalana, el concepto de nación aparece como una definición "que recoge el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña" y apela a hitos históricos como la Mancomunidad de 1914.

El acordado ayer señala que el Manifiesto Andalucista de Córdoba "describió a Andalucía como realidad nacional en 1919, cuyo espíritu los andaluces encauzaron a través del proceso de autogobierno recogido en la Carta Magna". Después, que los andaluces respaldaron mayoritariamente la Constitución en 1978, que "hoy, en su artículo 2, reconoce a Andalucía como una nacionalidad en el marco de la unidad indisoluble de la nación española".

EL PA, EN CONTRA Así, con el salto temporal desde 1919 a 1978, todos contentos menos los nacionalistas del Partido Andalucista (PA), que lamentaron que el Estatuto se haya "achicado" con las continuas referencias a España. Antonio Romero y Concepción Caballero, de IU, usaron una expresión muy gráfica: "de todos los artículos cuelga un cartel equivalente a decir que no se es un delincuente, un separatista".

Para el PP y el PSOE no fue fácil. La comisión no pudo reanudarse a las cuatro, después de la comida, porque se solicitó un receso que debía durar una hora. A las siete, se pidió un cuarto de hora más mientras los negociadores populares consultaban la última propuesta del PSOE con Mariano Rajoy. Entre muchos de los que esperaban, la frase más oída era: "Si no firman, nos vamos en el AVE de las diez, que mañana hay pleno en Sevilla".