El candidato socialista a la Generalitat de Cataluña, José Montilla, aseguró ayer que no está "dispuesto a gobernar a cualquier precio", tras las elecciones del 1 de noviembre. El candidato del PSC añadió que no piensa "subir al Dragon Khan", una agitada atracción de Port Aventura que el republicano Joan Carretero comparó con la gestión diaria del tripartito cuando él ejercía aún de consejero de Gobernación.

Montilla, que ayer participó en el foro Tribuna Barcelona, dejó claro que, en el caso de no poder gobernar en solitario, las condiciones que pondría para formar un Ejecutivo de coalición serían muy diferentes a las que se establecieron en el 2003 para formar el tripartito.

Preguntado al respecto, Montilla dijo que no tiene previsto que el candidato de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira sea el conseller primer en su Gobierno. Un criterio en el que dio por sentado que también coincide su máximo rival, Artur Mas.

"Todos hemos aprendido de este periodo", reconoció Montilla antes de ejercer la autocrítica del tripartito. El principal problema del Ejecutivo, fue, a su juicio, que este era "la suma de tres programas, de tres partidos". El primer secretario del PSC lanzó un dardo a Esquerra al describirla como un partido "con muy poca cultura de gobierno y con una práctica asamblearia que dificulta la toma de decisiones".

Iniciativa, el otro socio, también fue aludido por Montilla en una forma mucho más suave pero con contundencia en el fondo. La colaboración con los ecosocialistas "no ha sido una mala experiencia", dijo, aunque reconoció la existencia de discrepancias "lógicas, al tratarse de dos organizaciones diferentes".

Respecto a la opción de un Ejecutivo sociovergente, el candidato del PSC no hizo ningún comentario. En cambio, Artur Mas (CiU) la descartó asegurando que sería una coalición "poco natural". Obligaría a acomodar dos visiones distintas y crearía "malentendidos", agregó Mas.