Un día después de su designación como candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián lanzó ayer la primera carga de artillería contra el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón. El aún asesor económico de José Luis Rodríguez Zapatero aprovechó su intervención en un seminario sobre economía del conocimiento para criticar la "deuda intolerable" de algunos ayuntamientos por culpa de la mala gestión.

"Los ciudadanos se endeudan cuando quieren, pero no tienen por qué cargar con el endeudamiento que provocan los malos gestores", dijo Sebastián. Aunque no citó nombres concretos, sus palabras tenían como principal destinatario a Gallardón: ayer mismo, la Ser difundió un informe de la consultora británica Carry & Brown, según el cual las obras de la M-30 tendrán un sobrecoste final de 1.040 millones de euros sobre lo adjudicado.

Sebastián contrapuso los datos de los ayuntamientos mal administrados con el "saldo positivo" de las cuentas públicas del Gobierno, que son un ejemplo, dijo, de que "se puede hacer política de gasto y de rebaja de impuestos y tener superávit". El director de la Oficina Económica del Presidente del Gobierno dejará su cargo antes del 18 de noviembre, fecha en que el comité federal socialista deberá ratificarlo como candidato a alcalde.

Las reacciones por la designación de Sebastián continuaron durante toda la jornada de ayer. El exministro de Defensa José Bono, que a comienzo de octubre asestó un duro golpe a la dirección socialista al rechazar la candidatura, sentenció que Zapatero ha hecho la "mejor elección". Describió a Sebastián como un político "moderado", de "gran capacidad de trabajo" y "brillante gestor", capaz de sacar votos a la derecha y vencer a Gallardón en los comicios de mayo del 2007.