Batasuna reconoció ayer su "especial" preocupación por la evolución del proceso de paz, aunque aseguró que este sigue su curso a pesar de las crecientes dificultades. Pernando Barrena aseguró que a la izquierda aberzale "no le consta" que el Gobierno central plantee interrumpir los contactos con ETA. El partido ilegalizado no quiso valorar el robo de las armas en Francia y adujo que no posee datos para certificar que fuera obra de ETA. Barrena atribuyó la inquietud aberzale a que, a su entender, "ahora lo que está en juego es la propia caracterización del proceso" de paz.

Por otra parte, radicales atacaron de madrugada la casa del pueblo del PSE en San Sebastián con cócteles incendiarios que dañaron la puerta. A. U.