Se cumplió el guión. El fiscal Fernando Burgos modificó ayer la petición de pena de que su compañero Jesús Alonso, que solicitaba 96 años de cárcel para el preso etarra Iñaki de Juana Chaos, y la rebajó a un máximo de 13 años por amenazas terroristas. Incluso planteó como alternativa una pena de cuatro años por enaltecimiento del terrorismo.

En el juicio, el exjefe del comando Madrid, condenado por 25 asesinatos, negó que en dos cartas enviadas al diario Gara en el 2004 amenazara a cinco directores de prisiones. De Juana aseguró que sus artículos eran una "crítica política" al sistema penitenciario, que, a su juicio, no ha cambiado con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

De Juana se presentó ante el tribunal como un preso que lleva 20 años en la cárcel-- fue detenido en enero de 1987-- y "nada más". "Fui de ETA en los años 80, y un miembro relevante, pero cumplí la condena", relató. También recordó que su liberación, prevista para finales del 2003, se ha paralizado cuatro veces.

LIBERTAD DE EXPRESIÓN Su objetivo al escribir las cartas, alegó, "era hacer una crítica a la política penitenciaria" en el ejercicio de su libertad de expresión: "Usé la palabra, el bolígrafo y la pluma para dar mi versión, no la que me persigue desde los medios de comunicación".

De Juana aseguró que, cuando recobre la libertad, su intención no es reanudar la actividad terrorista, sino escribir un libro y colaborar en un diario. De hecho, ante el tribunal defendió la vía del diálogo para resolver los conflictos. Versión que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ratificó ayer desde Soria, donde aseguró que las palabras de De Juana en favor del proceso de paz son "coherentes" con la información que la Administración penitenciaria tiene sobre él, aseveración que Mariano Rajoy criticó con dureza.

En la vista de ayer comparecieron los cinco directores de prisiones mencionados en las cartas por De Juana. Solo dos de ellos dijeron haberse sentido amenazados por sus escritos, aunque ETA ya había anunciado en 1997 que no atentaría contra los funcionarios de las cárceles.

EL CONTEXTO El fiscal explicó que era imposible condenar a De Juana por pertenecer a ETA porque entró en la cárcel por ese motivo. Incluso pidió a los jueces que tengan en cuenta el momento en el que escribió los artículos. "Ha hecho tres o cuatro veces la maleta para marcharse de la cárcel y aún no se ha ido. Es una situación difícil de comprender si no se ha estado en prisión", apostilló.

La Asociación Víctimas del Terrorismo mantuvo su petición de 96 años de prisión, y el defensor, Álvaro Reizábal, reclamó la absolución. A su juicio, este proceso se inició porque "había que hacer lo que fuera para que De Juana no saliera de la cárcel". Y pidió que se juzguen los hechos y no a la persona, pues lo contrario sería "venganza".