Iñaki de Juana Chaos recibió ayer de su propia medicina. Mientras era juzgado por amenazas terroristas, la familia ultraderechista Sáenz de Ynestrillas le amenazó por partida triple en la sala de vistas.

Al inicio del juicio, Ricardo Sáenz de Ynestrillas, absuelto del asesinato del diputado aberzale Josu Muguruza y luego condenado por otro intento de homicidio y por tenencia de armas, gritó con rabia a De Juana: "Mírame a los ojos. Será lo último que veas". El etarra formaba parte del comando que asesinó a su padre, que era comandante del Ejército. A renglón seguido el hermano de Ricardo espetó al terrorista: "Acuérdate de mí". Y, al final, la hermana le llamó "asesino". Los tres hermanos fueron desalojados.

En la calle, un puñado de exaltados de extrema derecha cortaron la calle Génova, frente a la Audiencia Nacional, mientras la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), molesta con el protagonismo de estos grupos, se desmarcó de la protesta.

La asociación que preside Francisco José Alcaraz había convocado una manifestación para exigir que los presos etarras cumplan íntegras sus condenas. Aprovechando la convocatoria, unos 70 ultras, algunos con banderas preconstitucionales, cortaron la calle Génova mientras proferían gritos contra el Ejecutivo. La AVT llamó a la Delegación del Gobierno para aclarar que no tenía relación alguna con un altercado que, secundado entre otros por el Foro de Ermua, duró aproximadamente una hora.

El enfrentamiento

Reabierto el tráfico, los extremistas conminaron a los miembros de la AVT a continuar la protesta por otras calles, y hubo un pequeño enfrentamiento verbal. Las víctimas replicaron que su rebelión es "cívica", y se confesaron "cansadas" de que los ultraderechistas boicoteen sus actos. También ellas recibieron de su propia medicina.