La división en el colectivo de víctimas tuvo su más reciente escenario en el debate del Parlamento Europeo sobre el proceso de paz. El PP invitó a la AVT. El PSOE hizo lo propio con tres personas: Carmen Torres (viuda del primer periodista asesinado por ETA), Gorka Landaburu y Joaquín Vidal, presidente de la asociación andaluza de víctimas. Además, tres representantes de sendas asociaciones autonómicas adscritas a la FAAVT asistieron a título individual.

Cada uno de estos llevaba una chapita con un número: el 757, el S-2005-500 y el 1184, respectivamente. Se trataba del expediente que tienen abierto en Interior como víctimas del terrorismo. Era una forma de decir que ellos tienen al menos la misma, por no decir más, autoridad para representar a las víctimas que "otros que no son víctimas", según señaló Manrique, de la asociación catalana ACVOT.