El PP es el "verdadero cambio político" y "única alternativa real para Cataluña". Mariano Rajoy lo dijo ayer en un restaurante de Rubí, donde acudió al cierre de campaña electoral de Josep Piqué. Y no fue solo. Arroparon al candidato representaciones del PP de 16 comunidades --excepto La Rioja-- y Melilla. Y se hizo así, dijo Piqué, porque el partido conservador es coherente en todos sus territorios. "¿Os imagináis un acto con Maragall, Ibarra, Bono y Zapatero?", preguntó el candidato con ironía. "No podrían porque, a diferencia de ellos, nosotros decimos lo mismo en Cataluña que en el resto de España".

Rajoy habló antes que Piqué, con un discurso que sonó con la música del preludio de las generales y que los 600 asistentes interrumpieron constantemente con gritos como "Oé, oé, oé, Mariano a la Moncloa" y "Mariano, amigo, el pueblo está contigo". El presidente nacional del PP ofreció "gobernantes normales que se ocupen de las cosas normales". "No queremos genialidades", dijo, tras enumerar lo que han sido, para él, los escándalos del tripartito (el 3%, el Carmel, el Estatut...).

No pudo evitar Rajoy referirse a la firma ante notario de Artur Mas para rubricar que no llegará a pactos estables con el PP. "Ahora habla de una Cataluña sin exclusiones --dijo--. Le creeremos cuando vaya al notario y retire su compromiso de excluir a cientos de miles de ciudadanos de la vida pública".

RESPALDO Piqué empezó su mitin explicando la razón de que allí, detrás de él, hubiera 17 líderes autonómicos de toda España. Debió de pensar que debía una explicación, después de que él mismo denunciara en varias ocasiones la españolización de estas elecciones. "Nos llegaron mensajes de apoyo, que querían estar con nosotros", afirmó.

Y ahí estuvieron, para intentar que el no al Estatuto catalán y las declaraciones de algunos de sus dirigentes contra Cataluña durante el debate de la Carta no les pasen factura y pierdan alguno de los 15 diputados. Un último empujón para que los votantes que sí les apoyan en las generales, pero los ningunean en las autonómicas, se movilicen mañana. A ellos, más que nunca, dirigió sus palabras Piqué, que defendió el castellano en las escuelas, criticó la rotulación en catalán y habló del "motivo de orgullo" que es para él la bandera española. El candidato se despidió de la campaña pidiendo el voto para poder olvidar "los episodios de vergüenza" del pasado.