Ramon Pedrós, que fue jefe de prensa de Jordi Pujol entre 1988 y 1998, explicó este lunes en el Parlament que la esposa del expresidente de la Generalitat, Marta Ferrusola, contactó con varios miembros de la Conselleria de Presidència para pedir "favores" para sus hijos, como el establecimiento tratos entre empresas de estos y la Administración catalana. En la comisión de investigación de la Cámara, Pedrós comentó también que algunos altos cargos del Ejecutivo de CiU alertaron a Pujol de que dichos contactos entre sus hijos y el Govern podían comportar posibles conflictos de intereses.

Pedrós, que ofreció estas revelaciones a los diputados después de que el excuñado de Pujol, Francesc Cabana, afirmara que no le consta que el dinero oculto en Andorra proceda de una herencia o un legado, subrayó que había cierto "malestar" en el Govern por las demandas de Ferrusola. Además, aseguró que por lo menos dos secretarios generales de la Presidencia de Pujol -Joaquim Triadú y Joaquim Pujol- hablaron con el fundador de Convergència sobre sus hijos. También se mostró convencido de que cuando el actual alcalde de Barcelona, Xavier Trias, desempeñó ese cargo mantuvo alguna conversación con el presidente de la Generalitat sobre este asunto. Preguntado por las afirmaciones de Pedrós, Trias ha asegurado que nunca Marta Ferrusola le pidió favores.