El PSOE presentará mañana su propuesta de reforma constitucional con la que pretende que España pase a ser un Estado federal y laico, blindar los derechos sociales básicos e introducir mecanismos para mejorar la calidad de la democracia y de las instituciones.

El acto de presentación, que se celebrará en Madrid, vendrá precedido por una reunión de la Comisión Permanente de la Ejecutiva y otra del Consejo de Política Federal, del que forman parte todos los barones territoriales, han informado fuentes socialistas.

El documento que recoge la propuesta es fruto del trabajo desarrollado por la dirección del PSOE y el grupo de expertos dirigido por el catedrático andaluz Gregorio Cámara para abordar un reforma profunda del texto de 1978, sin que suponga una enmienda a la totalidad del texto.

La base es la llamada Declaración de Granada, que el PSOE, con Alfredo Pérez Rubalcaba a la cabeza, aprobó en 2013 para poner al día la Carta Magna de 1978.

La propuesta fijará los aspectos principales que el PSOE quiere modificar, pero sin detallar con precisión los artículos que quiere retocar al considerar que eso debe abordarse en la negociación con los grupos políticos.

"Lo que se va a presentar va a ser una Declaración de Granada 2, aunque pormenorizando en algunas cuestiones y actualizando lo que se planteó entonces", han señalado a Efe fuentes de la Ejecutiva.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha afirmado hoy en Portugalete (Bizkaia) que se trata de "una propuesta abierta al consenso".

"Ni el inmovilismo, ni el mirar atrás, se trata de reformar para avanzar", ha resumido Sánchez el espíritu de la reforma que defiende.

La revisión de la Carta Magna tiene como principal objetivo entablar un nuevo pacto de convivencia ante el reto soberanista en Cataluña.

El eje de la propuesta del PSOE es que España evolucione de un modelo autonómico a otro federal que corrija las deficiencias detectadas desde 1978.

Además de adaptar la Constitución a lo que representa la UE, los socialistas quieren reconocer las singularidades políticas, institucionales y lingüísticas de comunidades como Cataluña, aunque dejan para más adelante la concreción de su definición territorial, al no contemplarse por ahora que se opte por el término nación.

También ven preciso delimitar y clarificar la distribución de competencias; convertir el Senado en una auténtica cámara de representación; fijar mecanismos de cooperación entre regiones, sentar las bases de un nuevo sistema de financiación y reconocer la autonomía de los ayuntamientos.

A la hora de mejorar la calidad democrática, la reforma aboga por revitalizar el Parlamento, abrir nuevos cauces de participación ciudadana, reducir los aforamientos, fortalecer la independencia judicial y dotar a las instituciones de más transparencia.

Los socialistas no tocarán los derechos históricos del País Vasco y Navarra, ni el Concierto Económico.

Tampoco se prevén cambios en lo que se refiere a la Corona, aunque sí se suprimirá el derecho de prevalencia del varón sobre la mujer en la sucesión.

Otro de los aspectos troncales de la iniciativa del PSOE es instaurar el carácter laico del Estado y eliminar la referencia que se hace a la Iglesia Católica, aunque respetando la libertad religiosa de cada ciudadano.

Como ya anunció en noviembre Sánchez, se reformará el artículo 135 que obliga a la estabilidad presupuestaria de las administraciones, medida pactada por José Luis Rodríguez Zapatero con el PP en la recta final de su mandato.

Los socialistas ven preciso mantener la referencia al equilibrio de las cuentas, pero dando prioridad a la prestación de los servicios públicos sobre el pago de la deuda.

En materia de derechos, quieren que se garantice la igualdad de todos los ciudadanos, catalogar como derechos fundamentales a la sanidad y la protección social y blindar la garantía de otros como la educación, la dependencia y las pensiones.

Asimismo, se redefinirá el derecho a la vivienda que ya se hace en la actual Constitución.

Otra medida ya anunciada será recoger el reconocimiento de los derechos medioambientales, para preservar el patrimonio natural de procesos de privatización y destrucción.

El reconocimiento del matrimonio entre personas homosexuales y el que se sustituya el término "disminuido" por el de personas con discapacidad son otros puntos que el PSOE quiere incluir en la nueva Carta Magna.