Vox insiste en que el acuerdo cerrado con el PP para el gobierno de Baleares, que los deja fuera del Gobierno, será una excepción y que la situación allí es "distinta a otros lugares". En una comparecencia en Salamanca, Santiago Abascal, aseguró que "lo que ha servido para Baleares no va a servir en otros lugares". Un aviso claro al PP, que se ha aferrado al pacto balear para defender que "no se someten" a Vox ni permitirán su entrada en todos los gobiernos.

En opinión de Abascal, en esta comunidad existía “un riesgo” que no se da en otras autonomías de que “el separatismo catalán” entrara en las instituciones e impusiera “el catalán en las aulas”. Abascal alabó además el tono y la actitud de Marga Prohens, que será investida presidenta del Govern tras un acuerdo programático con la extrema derecha, que no ocupará ninguna consejería, pero sí entrará en el Consell. El líder de Vox destacó la voluntad de Prohens, que aseguró “ha demostrado en todo momento respeto por los votantes” de su partido y “no los ha insultado”, como considera que sí han hecho los dirigentes del PP en Extremadura y Murcia. En estas comunidades tanto María Guardiola como Fernando López Miras tendrán que pagar un precio mucho más alto, si Abascal cumple su palabra de que no les darán ni un voto sin entrar en sus gobiernos autonómicos.

Sobre si en estas comunidades habrá que ir a segundas elecciones, insistió en que depende de los dirigentes del PP, que están teniendo, agregó, "actitudes inaceptables". En Murcia ya se firmó un acuerdo de investidura con el PP y Vox cada vez que puede recuerda que no se cumplió y además López Miras decidió después gobernar "con tránsfugas" de Vox, algo que en este partido no parecen dispuestos a olvidar y que Abascal consideró "inaceptable".

Educación sexual

Abascal aseguró que él sale "a ganar" y no a ser "vicepresidente” de nadie y eludió comentar la entrevista de Alberto Núñez Feijóo en 'El Hormiguero' asegurando que no la había visto. El líder de Vox trató de salir de las preguntas sobre por qué su partido está ordenando retirar las banderas LGTBi de los edificios públicos asegurando que “los homosexuales que votan a Vox se sienten representados por la bandera nacional” y señalando que “no hay que sexualizarlo todo”. De ahí pasó a denunciar que la educación sexual en las aulas está "corrompiendo a los menores" en los colegios y enseñándole cosas que no tienen por qué saber. “Si un extraño se acercara a su hijo en la calle y le dijera alguna de las cosas que les dicen en los colegios estoy convencido de que acudiría a denunciar por corrupción de menores”, le replicó a una periodista, “a los niños les están robando la inocencia”.

Desde Castilla y León, donde PP y Vox estrenaron los gobiernos de coalición en España, el candidato de Vox defendió de nuevo con firmeza que no permitirán que la bandera LGTBI ondee en las instituciones donde gobiernen. En los últimos días, la extrema derecha ha ordenado retirar estas banderas de ayuntamientos e incluso de parlamentos como el de Castilla y León, donde se exhibía en el grupo socialista. Abascal defendió que sólo permitirá que ondeen banderas "institucionales", la nacional, de las comunidades o alguna provincia y ciudad, pero no aquellas que representen "a un lobby o a un colectivo concreto", como él considera que es una bandera multicolor del orgullo que no representa, pese a su versión, a ninguna ideología sino que defiende las diferentes orientaciones sexuales e identidades de género que han sido perseguidas y discriminadas durante años.

"Que la pongan en Turquía que es donde se firmó el Convenio de Estambul", se burló un día después de que Abascal admitiera en TVE1 que no sabía qué era ese tratado internacional jurídicamente vinculante sobre prevención y lucha contra la violencia machista.