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Las memorias

Juan Carlos I: "Los catalanes cometieron una especie de golpe de Estado en 2017"

El emérito compara el independentismo catalán y el vasco y asegura que él advirtió de que el primero era "mucho más difícil de gestionar"

Juan Carlos I y Carles Puigdemont.

Juan Carlos I y Carles Puigdemont. / EL PERIÓDICO

Pilar Santos

Pilar Santos

Madrid

Juan Carlos I asegura en el libro "Reconciliación" que él supo ver antes que sus colaboradores hasta dónde podían llegar las ansias soberanistas de Cataluña. "¡Hubiera preferido equivocarme en este asunto!", afirma el exjefe de Estado, de quien sus colaboradores siempre destacan su olfato político. "Mi entorno temía las tendencias nacionalistas del País Vasco, estruendosas, radicales e incluso asesinas con su brazo armado. Tanto a los políticos como a los militares les preocupaba la situación vasca, pero yo siempre les advertía sobre el independentismo catalán. Repetía una y otra vez: 'Cataluña es mucho más difícil de gestionar que el País Vasco'. Mis advertencias no surtieron efecto, nadie temía de verdad un enfrentamiento entre unionistas y separatistas en Cataluña. Por desgracia el futuro me daría la razón", escribe.

El emérito dice que se vio "lo peor en octubre de 2017", cuando se celebró el referéndum "fuera de cualquier marco legal, seguido de una proclamación de independencia". "Por lo tanto --concluye--, los catalanes cometieron una especie de golpe de Estado al actuar en contra de la Constitución". Hay que recordar que la sentencia judicial sobre el 'procés' no calificó los hechos como "golpe de Estado" y la condena fue por sedición y no por rebelión. Los magistrados del Tribunal Supremo descartaron ese delito porque exige poner en riesgo real la Constitución y no simplemente "una mera ensoñación del autor o un artificio engañoso creado para movilizar a unos ciudadanos que creyeron estar asistiendo al acto histórico de fundación de la república catalana y, en realidad, habían sido llamados como parte tácticamente esencial de la verdadera finalidad de los autores".

Juan Carlos I señala en esas páginas sobre el referéndum que los catalanes votaron "masivamente" a favor de la Carta Magna en el referéndum de 1978. El apoyo superó el 90%. En todo caso, cuando aborda la consulta independentista, admite su sorpresa total. "Si alguien me hubiera dicho diez años antes lo que iba a suceder en Cataluña, no le habría creído. Para mí era impensable, inimaginable. ¿Cómo habíamos llegado a esa situación de antagonismo, cuando habíamos hecho todo lo posible para vivir en armonía y en democracia?", se pregunta.

El discurso del 3-O

En el manuscrito, el exjefe de Estado también se refiere al discurso que pronunció su hijo, Felipe VI, el 3 de octubre de 2017, dos días después de la consulta independentista, una intervención extraordinaria en la que pidió al Estado que reaccionara y que se interpretó como el visto bueno a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. El Gobierno de entonces, presidido por Mariano Rajoy (PP), dio ese paso días después, lo cual supuso la destitución de todo el Gobierno catalán de Carles Puigdemont.

Juan Carlos I consideró adecuado el discurso. "Yo ya había abdicado, pero obviamente apoyé la postura decidida del rey Felipe sobre el respeto a la Constitución y la unidad del país, de la que él es garante. En el plano personal, me sentí traicionado", sostiene. "El territorio catalán, tan dinámico en el plano económico y cultural, de acogida de gentes en busca de trabajo y prosperidad, se convertía en una zona de intolerancia donde no ser un nacionalista radical equivalía a ser un 'facha'", añade.

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