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Análisis

Zapatero, un faro que si se apaga puede llevar a Sánchez al naufragio

El juez del caso Plus Ultra considera que Zapatero es el presunto líder de una "estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias”

Zapatero niega cualquier ilegalidad y dice que "jamás" ha realizado ninguna gestión relacionada con el rescate de Plus Ultra

Archivo - El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente Pedro Sánchez en una imagen de archivo.

Archivo - El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y el presidente Pedro Sánchez en una imagen de archivo. / Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo

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“Como sea verdad esto nos hunde”. Esa es la concisa y cruda reflexión de un dirigente del partido acostumbrado a lidiar con los vaivenes de la política y de la vida de partido. Pero el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero no es cualquiera, es “el faro” para el PSOE ahora mismo y, más tras los últimos tiempos vividos en las filas socialistas después de los escándalos de José Luis Ábalos y Santos Cerdán.

Los sentimientos contradictorios afloraban según se iban conociendo detalles de la investigación impulsada por el juez José Luis Calama. “Estoy en shock”, era una de las expresiones que más se repetía en las conversaciones con dirigentes socialistas. No querían creerse los titulares que se publicaban una vez que el auto del juez Calama se escrutaba en las redacciones. “No puede ser, es Zapatero”. Se les caía un referente. A la vez hervía la sangre porque, muchos, veían cierta mano negra detrás de esta imputación. “ZP es el enemigo a batir por la derecha porque levanta campañas y les gana”. “Llevan tiempo teniéndole ganas”, admitían. Una fe a la que se aferran los que se consuelan leyendo el auto y asegurando que no es demoledor porque no hay conversaciones directas del expresidente, confían en su inocencia”. Como ha hecho saber internamente el propio Pedro Sánchez apelando a "defender el buen nombre de un compañero”. Una arriesgada defensa cerrada del PSOE, que fue algo más cauta y medida desde el Ejecutivo y en la que pesaban los precedentes cuando se puso la mano en el fuego por otros dirigentes en los que había confianza total.

Registros de la UDEF en la oficina de Zapatero.

Registros de la UDEF en la oficina de Zapatero. / José Luis Roca

Con miradas más objetivas, hay dirigentes socialistas que analizan que el auto está bien “armado” y va a ser “difícil” de levantar. De ahí que alguno apuntase a la receta de “colaborar con la justicia y seguir”. El expresidente está citado a declarar el próximo 2 de junio, un día después del octavo aniversario de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno tras ganar la moción de censura a Mariano Rajoy. Coincidencias. Precisamente el expresidente popular era muy citado entre los dirigentes socialistas que lamentaban la “velocidad” y la “diligencia” de la justicia, la misma que, decían, no demostró nunca quién era “M. Rajoy”.

Sánchez encontró en Zapatero un apoyo también en los malos momentos. Alguien que le entendía porque había gobernado y liderado el partido. Una relación que en los años ha ido fraguándose en base a una lealtad máxima. En Moncloa y en el PSOE ven que esa cercanía a Sánchez ha puesto también al expresidente en el disparadero y dentro de la "campaña" para acabar con el presidente del Gobierno. Zapatero es una "pieza clave a cobrarse" de manera que si la derecha se hace con ella "ya solo queda el "uno"". Si cae Zapatero, es el "acabose", admitían en el partido. Pero si no hay nada, como creen que ocurriá "pronto", esto "va a ser el revulsivo" que necesita el partido y que le ayudará, anhelan, para revitalizar el PSOE tras el mal ciclo electoral e insuflar ánimos que revivan el orgullo socialista para el nuevo ciclo electoral.

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