Fuera por ir a juego con su esposa o por adaptarse al espíritu de la muestra, el Rey también utilizó la moda acuática para vestirse en su visita de ayer al recinto de Ranillas. De hecho, en su atuendo lo que llamó la atención en este Día de España fue su corbata de peces, más discreta sin duda que los pines de la Reina, pero curiosa si se observaba de cerca. A juzgar por el colorido de los animalitos estampados en la tela --rosas, azules y de otras tonalidades-- podría pensarse que los que allí aparecían representados eran más peces caribeños que variedades que uno pueda encontrarse en el río Ebro. Pero, sin duda, la elección del complemento que utilizó con su traje --que también era azul, por cierto-- tuvo su efecto.