El concierto del silencio. A pesar de que no se haya publicitado prácticamente, existe. El próximo domingo el Auditorio de Zaragoza acogerá un recital en el que se juntarán sobre el escenario nada más y nada menos que Ainhoa Arteta, el Orfeón Donostiarra y la Orquesta Sinfónica de Bilbao, dirigidos por Miguel Ángel Martínez. La gala que lleva por título Oda a la alegría. La música como puente entre dos orillas que separan a los seres humanos se celebra con motivo del Día del País Vasco en la Expo y a ella se espera que acuda el lehendakari Juan JoséIbarretxe, entre otras autoridades de la comunidad vasca.

La cita la abriráel concertino de la Orquesta Sinfónica de Bilbao, Peter Thomas, que interpretará el contrapás de Sorgiñeta, de José Olaizola, en un acto en el que también intervendráel dantzari Jon Maya Sein, en lo que será la introducción del espectáculo. Tras él, la soprano Ainhoa Arteta y la Sinfónica de Bilbao interpretarán el tríptico Canciones de Valldemosa, del turolense Antón García Abril con textos de Antonio Gala (Agua me daban a mí, A pie van mis suspiros y No por amor, no por tristeza). Esta primera parte del espectáculo acabarácon la incorporación del Orfeón Donostiarra para interpretar los Cuadros vascos, de Guridi.

El plato fuerte de la cita se reserva para la segunda parte de la función ya que en ella la Orquesta de Bilbao, el cuarteto de solistas (Ainhoa Arteta, el tenor JoséLuis Sola, la mezzosoprano Maita Arruabarrena y el bajo José Antonio López) y el coro interpretarán la Novena sinfonía, de Beethoven, la más conocida y laureada de sus composiciones.

La Novena, de Beethoven, es una de las obras más trascendentales, importantes y populares en toda la música clásica sobre todo por su movimiento final coral que, desde su estreno, se ha convertido en una oda a la alegría y la libertad. Por eso es el himno de la Unión Europea desde que se decidiera en 1972.

Ainhoa Arteta es una de las sopranos españolas más internacional y, sin duda, la vasca más reconocida. La guipuzcoana tuvo que salir de España para que su valía fuera reconocida y durante años se dio la circunstancia de que era mucho más valorada internacionalmente que nacionalmente. De hecho, sigue sin haber interpretado una ópera en el Teatro Real de Madrid o en el Liceo de Barcelona, por poner dos ejemplos aunque parece que en el Liceo barcelonés actuaráa lo largo del 2009. Prueba de su gran reconocimiento más alláde nuestras fronteras es que estos días estáactuando en L´Escala de Milán, de donde llegaráen un viaje fugaz a Zaragoza el mismo día del concierto y se iráhoras después del recital y por eso no ha podido conceder entrevistas para esta cita tan especial.

Por su parte, el Orfeón Donostiarra es una centenaria institución coral amateur fundada el 21 de enero de 1897 en San Sebastián. Cuenta en su haber con un extenso palmarés de premios y galardones que le avalan como una de las agrupaciones corales más importantes del mundo.

La Orquesta Sinfónica de Bilbao (Bilbao Orkestra Sinfonikoa) es otra de las instituciones centenarias vascas ya que ofreció su primer concierto el 8 de marzo de 1922 en el Teatro Arriaga, bajo la batuta de Armand Marsick. Desde su fundación ha tenido directores titulares como Armand Marsick y Vladimir Golschmann. Desde julio de 1999, Juanjo Mena asume la dirección titular y artística de la Orquesta.

Las entradas de la función, para la que ayer aún quedaban medio millar sin vender, se pueden adquirir en los cajeros Ibercaja y en las propias taquillas del Auditorio a un precio que oscila entre los 25 y los 45 euros según sea boleto de escenario, de anfiteatro o de platea.