--Hágame un balance de esta temporada

--Hasta ahora bien, pero no he tenido suerte con los toros. Sobre todo, en los sitios clave, como Barcelona, con una corrida de Alcurrucén, que salió ilidiable, y Madrid, donde pasó lo mismo.

--Pero en las ferias aragonesas le han salido bien las cosas...

--Sí, aquí si que me ha ido bien, por eso digo que ha sido una temporada positiva. Estoy muy satisfecho de las actuaciones en La Muela, con una corrida de Fuenteymbro; Teruel; Alcañiz, la tarde de Tarazona también corte un trofeo, pero fue una corrida con un comportamiento muy raro. Y luego en Alcorisa, donde lidié un toro de Cebada Gago con el que hice cosas muy importantes.

--¿Qué le ha faltado?

--Eso, la suerte, en Madrid y Barcelona, porque si en esas plazas las cosas hubieran salido bien hubiera entrado en alguna otra feria o plaza más, y eso que acabaré con casi 20 corridas de toros. Pero por culpa de estas tardes, los proyectos que teníamos para la temporada no se han cumplido del todo.

--¿Algo bueno habrá sucedido?

--Sí, sí, la realidad es que, desde finales del año pasado, llevo una racha estupenda con la espada, y confío en que siga.

--¿Qué le parece repetir hoy lo que sucedió el año pasado?

--A mí, personalmente, me gusta. Pensé que iba a ser repetitivo, aunque el año pasado estuvo bien, pero de cara a la gente, el aficionado no se qué les iba a parecer. Además, con la corrida tengo miedo después de lo que me pasó en Barcelona, ya que son tres toros para cada uno y aquella de Barcelona resultó ilidiable; es que no podías ni pegarte un arrimón. Pero confío en que esa haya sido la mala porque es una ganadería muy acreditada y con garantías. Confiemos en que salga bien. Y si embiste, se verán cosas buenas de los dos.

--¿Tuvo otras opciones?

--Pues no lo sé. Me opuse a la ganadería porque son tres toros para cada uno, y me da miedo que salgan como los de Barcelona, que vaya rato pasamos todos. Se intentó buscar otra corrida, pero al final no se encontró para Zaragoza, y dije adelante. Tengo mucha ilusión en torear esta tarde, en el Pilar, y confío en que me sirva para algo el año que viene.

--¿Qué se ha preparado?

--Estoy en ello. Quiero hacer un quite que me lo he inventado y que todavía no le he puesto nombre.

--¿Cómo es?

--Es complicado hacerlo. Es como una tijerilla, afarolada cruzando los brazos y girándome a la vez. Para hacerla, el toro se tiene que desplazar mucho y venir de largo.

--¿Y que más?

--En estas corridas intento ser muy variado tanto con el capote como con la muleta, porque a estos festejos hay que darles variedad, y además cada tarde debe de ser distinta, no se puede hacer siempre lo mismo. No quiero que los aficionados vean lo mismo de cada tarde.

--¿Y las cuadrillas?

---Entran de picador Francisco Borja y de banderillero Roberto Bermejo, junto con los de siempre que son Luis Saavedra y Diego Ochoa con el caballo y El Mene, Víctor García y Paquillo, con los palos.