El descenso de las temperaturas y los cielos nubosos se presentan en estas fiestas como un invitado inesperado para los próximos días. Mañana se vivirá la jornada más adversa, con la aparición de algunas precipitaciones que, en algún momento del día, pueden alcanzar una intensidad moderada. Aún así, según fuentes del Centro de Meteorológico del Ebro, las predicciones hablan de un día tranquilo para la ofrenda. No obstante, para el día 12 la nubosidad predominante de las próximas 48 horas tenderá a desaparecer y se producirá un aumento progresivo de las temperaturas de cara al fin de semana.

La jornada de hoy estará marcada por los cielos nubosos, de nubes medias y altas, y con posibilidad de alguna lluvia débil. Las temperaturas continuarán suaves a lo largo del día, con mínimas que rondarán los 17 grados y una máxima que no superará los 26 grados.

La situación empeorará mañana, con cielos muy nubosos o cubiertos, y la aparición de algunas lluvias o chubascos débiles que pueden alcanzar una intensidad moderada a lo largo del día. Además, las temperaturas iniciarán un claro descenso, acrecentado por la aparición del cierzo durante la jornada.

El viento también será protagonista en el día 12, un cierzo que se mantendrá moderado aunque no irá acompañado de precipitaciones, al menos en el horario de la ofrenda. Las temperaturas estarán por debajo de los 21 grados y pueden alcanzar un mínimo de 12 grados.