No dan abasto. Trapecistas, juegos, magia, actuaciones, música, arena, césped, peluquería, cocina, payasos... Los ojos de los niños se desorbitan cuando llegan al parque de Torrerramona, en Las Fuentes, o lo que es lo mismo: al Ramona Circus. Se trata del mayor espacio infantil de las fiestas, dedicado exclusivamente a los pequeños de la casa, para su diversión y esparcimiento. En total, 14 zonas de juegos, a las que se deben sumar los espectáculos diarios --itinerantes y fijos--. Todo un universo por descubrir.

Para los padres o familiares la odisea está antes de entrar en el parque. "No hay casi aparcamientos, hemos estado quince minutos dando vueltas con el coche hasta que hemos encontrado un sitio", explicaba una madre. "Aunque viendo cómo disfrutan, merece la pena", apostillaba.

Cuando se consigue llegar, el mejor lugar de comienzo es el Punto de Información, casi en el centro del parque, donde Pimentón, un payaso amable y divertido, da la bienvenida a todos y entrega, como dice él, "un mapa para que no te pierdas". A partir de ahí, y si el niño no echa a correr cautivo de la emoción y la adrenalina de ver tantas posibilidades de juego, lo mejor es probar un poco de todo.

Para los artistas está la zona Cosé, Cosé, donde los retales son el bien más preciado. Allí, en el Emporio el Cachirulo Chulo, los pequeños se convierten en diseñadores de cachirulos. Para ello tienen a su disposición telas y pintura. La herramienta: pinceles gigantes con diferentes formas. Cerca se encuentra la Araña, con tirolinas, rampas, redes... Y, al lado, la Peloquería, donde los Estilistas Ridículos cambian el look a todos. En esa misma parte del parque también se encuentran el Escenario aéreo, donde se ven equilibristas, los escenarios de Malabares y Clown y la Zona Musical, donde los niños forman una orquesta que toca a la vez.

Los que prefieran el ingenio tienen juegos en la Sala de Espera y los aspirantes al circo pueden ensayar en la Escuela. Para los más pequeños está La Cocina donde se puede jugar con la arena en ¡Toma Puré!, ser llevado en un huevo frito gigante por el suelo en Al arrastre o cocinar --masa de pan incluida-- unas deliciosas madalenas en el Horno. Porque en el Ramona Circus, todo es posible.