Dicen que son tan buenos como el vino del Somontano o el jamón de Teruel. O, dicho de otra forma, son buenos pero les ha costado reivindicar su papel. Y, por eso mismo, los cargos intermedios de las empresas aragonesas, que suman 1.700 afiliados en la Fundación de Cuadros de Aragón, centraron su primer encuentro de fiestas del Pilar en los sabores de los productos autóctonos.

La cita fue en los salones del hotel Palafox de la capital del Ebro. Y con los vinos de Pirineos, el jamón ecológico de Bronchales, los chorizos y quesos de Albarracín y los panes de la tierra por bandera celebraron los buenos días de asueto. Porque bien merecido se lo tiene este gremio, que está siempre "entre la dirección y la base". O, dicho de otra manera, "entre la espada y la pared".

Máximo García, presidente de la Fundación de Cuadros, Rafael Díaz, de la asociación de ídem de la Opel, y Francisco Nieto, presidente de la confederación de sindicatos de estos cuadros que tanto pintan --aunque sin óleo, ni pincel--, encabezaron el encuentro, que más que una reunión protocolaria fue una fiesta a tutiplén. Y a la cita asistieron también representantes de algunas de las empresas que más mandos intermedios aglutinan en Aragón, como son la Opel, Ibercaja, BBVA, CAI, Endesa, las cajas Badajoz, Duero y Madrid o el Servicio Aragonés de Salud.

Así, entre corrillo y corrillo, estuvieron en el encuentro, Ignacio Sáinz, Ángel Soria, José María Sancho, Amalia Lorenzo o Carlos Ramos, que a la sazón son responsables de estos cuadros en empresas como Opel, Lea (de Épila), Ibercaja, el propio Salud, que pertenece a la Administración, y el BBVA. Y tampoco faltaron Javier Lezcano, de Opel, Félix Barcelona, secretario de la Asociación de Cuadros de Ibercaja, y José Luis Ibáñez que además de cargo de esta misma caja es pintor y expone estos días en el centro de la entidad del Actur (en Antón García Abril).

El caso es que todos se olvidaron por un día de asambleas, planes de trabajo y reivindicaciones sobre la carrera profesional que la mayoría quiere estandarizar. "Somos muchos y vamos teniendo peso, pero hoy sólo se trata de celebrarlo", explicó Máximo García. "Los propios responsables de los productos aragoneses nos han respaldado". Y es que no todo iba a ser trabajar en la vida del currante. A menos que uno tenga que escribir una crónica con sabor a las fiestas del Pilar.