Estopa cumplió ayer las expectativas, que por la animación del público eran muy altas, así que no es decir poco. Su concierto en "Zaraguay", como dijo David Muñoz en su primer discurso entre canciones, no decepcionó en ningún momento y eso que es "la octava o novena vez que venimos pero estamos encantados de actuar aquí". Por eso los hermanos Muñoz se entregaron a unos seguidores que, a la segunda tentativa, les hicieron llegar un cachirulo.El público --de todas las edades, ya que había muchos padres acompañando a sus hijos, aunque todos saltaban por igual-- aplaudió a rabiar desde el primer tema, Malabares, que dejó claro que no había que preocuparse de que los fans no dominaran las canciones de su último disco, Voces de Ultrarrumba. No era muy difícil imaginar que así sería, porque los asistentes abarrotaban la pista y los asientos del Príncipe Felipe más de media hora antes del concierto. De hecho, los rezagados comentaban sorprendidos que no quedara ni un solo hueco en el parqué; normal teniendo en cuenta que las entradas llevaban días agotadas.Con cualquier pequeña pista que indicara que el concierto estaba ma punto de empezar, como un rasgueo de guitarra o un redoble, se desataban los gritos. Cuando las luces se apagaron definitiva, el Príncipe Felipe fue un clamor que no se acabó hasta el final. Se sucedieron temas antiguos y nuevos, sin que se notara diferencia en la acogida entre unos y otros. En Estopa, todo gusta igual.Sonó Tu calorro, Monstruos, Vacaciones, temas movidos y también "para bailar agarrao", dijo David, alternados para configurar un gran concierto. David hizo gala además de ser un buen imitador porque, cuando alguien, en la tercera canción le apuntaba con un láser, haciendo de Buenafuente cuando habla como De Nior, dijo, "pero vale ya con el láser" y ahí quedó la broma. Y todos siguieron

MalabaresVoces de Ultrarrumbaparqué

Tu calorro, Monstruos, Vacaciones"para bailar agarrao"haciendo"pero vale ya con el láser"rumbeando