Como quien viaja de feria en feria, Francisco Cano Canito se cobija en el burladero y, cámara en ristre, sigue pendiente de cuanto acontece en la arena. No quiere perder ni el más mínimo detalle. Al momento, dispara sucesivas instantáneas para inmortalizar con su Nokia F-80 cada lance, cada postura, cada derroche y esa lucha individual entre el toro y el torero. La firma de Canito en una foto taurina lleva un sello propio y una historia que empezó a escribirse aquel fatídico día en el que Islero agarró con fiereza mortal a Manolete en Linares. "Tuve la desgracia de estar el día en que mataron a uno de mis mejores amigos. Nadie se ha vuelto a arrimar como él. Siempre he sido muy manoletista", recuerda.

Desde aquella dramática tarde han pasado ya muchas temporadas en las que este alicantino de 93 años pasea su gorra blanca por el callejón de La Misericordia en busca de las mejores instantáneas. Y es que Canito sigue enamorado de la Feria del Pilar. "Zaragoza es un cacho de mi corazón. Vengo desde hace más de 70 años".

Su pasión por la fotografía se fraguó para siempre dada su admiración por el toro. "Fui torero profesional hasta el 42. Eso me ayudó. Los toreros se dieron cuenta de que conocía muy bien este mundo y que hacía buenas fotografías. Y empezaron a llamarme". No sólo subió a los altares gráficos a las figuras del momento, sino que su objetivo fue testigo de la presencia de otras celebridades hollywoodienses en las plazas españolas, como Orson Welles, Gary Cooper, Ava Gadner o Ernest Hemmingway. Ese grado de complicidad entre Canito y el famoseo fue más allá y sino que se lo pregunten a la noche sanferminera.

"No soy rico, pero he vivido como un rico. Toda mi vida ha girado en torno al toro. Donde hay un cuerno, allí está Cano. Sea en el pueblo que sea". Esta tarde, Canito volverá a uno de los burladeros de La Misericordia. Con su gorra blanca, esa que lleva impresa con rotulador el año de su nacimiento, y de la que no se separa desde hace 40 años. Y bajo ella, aparece una mirada felina, lista para captar y retratar otro momento más para el recuerdo.