A pesar de que la bajada de las temperaturas hizo desaparecer las habituales lipotimias de otros años, no todo fue fácil para los miembros de la Cruz Roja. Su responsable, Juan Luis Laborda, advirtió ya por la mañana que su emplazamiento de este año, en la calle Jardiel, provocaba una saturación en la salida de la gente que casi hizo que se llegara a las manos con su personal tras las quejas de algunos transeúntes. Laborda abogó por volver al lugar de otras ediciones, entre la fuente de la Hispanidad y la ´Bola del Mundo´, por la facilidad de acceso al tráfico rodado.