Dejó su Bagdad natal con

24 años para viajar a Londres y después a España. Hamid Karim, de 54 años, lleva 30 viviendo en Alicante y desde 1992 no se pierde la fiesta del Pilar, de la que dice "es muy bonita, tiene muchas cosas divertidas, y es una buena mezcla de alegría y tradición".

"También es muy interesante para conocer gente de otros países, cada uno trae su gente y su cultura en particular", cuenta. Sobre sus gentes, Hamid piensa que "a Zaragoza le gusta mucho el arte y la cultura en todas sus ramas, pintura, música, teatro..."

Por eso, a parte de pintar caricaturas en Gran Vía, le gusta disfrutar del ambiente que se respira estos días. Hamid dice: "Me gusta pasear por el centro, la plaza del Pilar y los artistas de la calle. Cada uno tiene su estilo".

Aunque ahora vive del dibujo, este licenciado en Ciencias Empresariales ha trabajado como comercial y profesor. "Yo dibujaba ya a los 5 años y aquí no solo hacía caricaturas, también paisajes de Altea, Benidorm, la costa, plazas de toros...", asegura el pintor iraquí.

Para él, pintar caricaturas es fácil porque tiene "práctica y unas señas. El arte no es un comercio y es importante tener tu propio estilo". Además, según cuenta, hay caras que son muy parecidas y en ese sentido el trabajo resulta mecánico. "Me fijo primero en los ojos, en el tamaño de la cara, en el pelo y en las sombras", detalla.

A lo largo de estos años en el Pilar ha podido conocer a las gentes de Zaragoza. Cuenta que "a veces viene gente muy simpática, no solo a hacerse caricaturas sino para conocer otras raíces. Porque esta fiesta es para divertirse".

Se confiesa un enamorado de España ya que de Irak no recuerda muchas cosas. Según dice, cuando salió era joven y desde entonces ha cambiado mucho: "La política ha hecho mucho daño al pueblo pero la guerra todavía más. Me gusta España, es mi sangre ahora. Es un país vivo, la naturaleza misma del país es viva porque cada comunidad tiene algo", resalta Hamid.