Ojos de Brujo actúa esta noche (22.00 horas) en la sala Multiusos, donde presentará las canciones de Techarí, su tercer y espléndido disco. El grupo, que actuó en la ciudad antes del verano, regresa ahora con el espectáculo mucho más rodado y compacto, como ya comprobamos en julio en Pirineos Sur.

"El repertorio se ha enriquecido; tenemos un guión que seguir, sobre todo por las videoproyecciones, pero vamos cambiando el espectáculo según pasa el tiempo. Hemos incorporado piezas de ´Techarí´ que no interpretábamos en directo, y canciones que no están grabadas. También hemos crecido musicalmente; la apuesta era complicada, pero ha merecido la pena", explica Ramón Giménez, guitarrista de Ojos de Brujo.

Techarí, el disco, y su directo consecuente son un modelo de ensamblaje de elementos, de conjugación de lenguajes musicales. "Todo es fruto del esfuerzo, del tesón y del trabajo. Y de no estar dispuestos a renunciar a nada. Tenemos la suerte, además, de que la gente de Ojos de Brujo ha militado en muchos estilos, no sólo en la forma, también el fondo. Hay una fórmula que no falla: que el resultado tenga identidad. Te puedes permitir ensamblar bien una bulería con el funk porque los músicos conocen bien los códigos".

Barí, el disco anterior de Ojos de Brujo, fue la piedra angular del grupo. Ramón Giménez apunta que " puso la continuación muy difícil". Así la cosas, "las opciones eran quedarse ahí o dar el salto. Tomar el flamenco como hilo conductor tiene muchas ventajas. Y cada vez que sacas la cabeza ves más territorio por descubrir. Todo está dentro de nosotros. Hemos unificado esfuerzos y anhelos. La gente ya estaba en esto hace 15 años. No tenemos una meta; el objetivo es investigar".

Banda autogestionaria, Ojos de Brujo ha diseñado su propia carrera, sin interferencias y en libertad. "Nos fuimos de una compañía de discos multinacional, y no sentimos vértigo sino pasión. Hemos tenido suerte porque el proyecto nos ha desbordado. No nos imaginábamos la recepción que hemos tenido, y mucho menos que íbamos a lograr un disco de oro por las ventas. Pero el esfuerzo de producción ha sido bárbaro, porque las cosas no se dan por buenas hasta que no están a gusto de todos. Y económicamente es una locura".

Pero salen las cuentas... "Si alguien quiere hacer pasta que no venga a Ojos de Brujo. Si todo va bien, a final de año nos quedaremos con deuda cero, lo que es mucho para un proyecto como el nuestro. La importancia de disco de oro está en que sirve para medir la aceptación que tenemos".