Espléndido de voz, pero algo plano en el uso de sus recursos, el cubano Pablo Milanés actuó el jueves en la sala Multiusos, donde recibió los aplausos y el calor de un público entregado y ansioso por escuchar algunas de sus grandes canciones.

Casi al final de su actuación ofreció una de ellas (Yolanda). Y en el bis premió el entusiasmo de la audiencia con Para vivir y Yo pisaré las calles nuevamente, una de sus piezas más comprometidas.

Y en el trayecto desde el comienzo de su concierto hasta ese celebrado final lanzó composiciones como Días de gloria, En saco roto, Nostalgias, Si ella me faltara alguna vez... No faltó en ese primer bloque una canción dedicada "a los cubanos que por una u otra circunstacia viven fuera del país". Y más: una escritura aún no registrada en disco (El largo camino de Santiago) y Mi esperanza, Yo no sé y Como un campo de maíz, las tres pertenecientes a su álbum más reciente.

Fue así Milanés armando un repertorio en el que el amor y sus soledades y el paso del tiempo fueron los argumentos más recurrentes. Un programa desarrollado con el acompañamiento de Miguel Núñez (piano eléctrico) y Dagoberto González (violín eléctrico y sintetizador). Una compañía, si hemos de ser sinceros, poco apropiada para unas canciones como las de Pablo.

Y no hablo de los músicos, excelentes, sino de los instrumentos. Desde hace ya algún tiempo, Milanés viene ofreciendo conciertos en lo que lo acústico ha sido relegado en favor de una apuesta sonora que no proporciona a las canciones la atmósfera más adecuada. Ese horrible violín eléctrico está bien para verbenas, pero no para una propuesta que pretende ser (y lo es) diferenciadora. Y lo mismo puede decirse del recurso de los instrumentos sintetizados.

Si de ahorrar en personal se trata, Milanés tiene una solución más barata y eficaz: actuar sólo, acompañándose con la guitarra. Sus canciones no necesitan de mayores aditamentos para emocionar. Eso sí: deberá evitar cantarlas tan linealmente como lo hizo el jueves, pues su voz aún le permite arriesgar un poco más.

Piezas como La soledad, Años, Comienzo y final de una verde mañana y El breve espacio en que no estás sonaron también en la actuación de Pablo en la Multiusos. Un Pablo querido y respetado, que no debería caer en errores tan de bulto.