Domingo López Chaves sufrió ayer en Zaragoza, cuando toreaba al segundo ejemplar de la tarde, una grave cornada en su muslo derecho. Ayer a las once de la noche, y según manifestó a EL PERIÓDICO su hermana Raquel que le acompañaba, "Domingo se encuentra ahora adormilado y con las lógicas molestias, pero el rato que hemos podido hablar con él. después de la anestesia estaba muy animado".

La familia López Chaves formada por el matrimonio Cristina y Domingo y tres hijos, Domingo (el matador), Cristina y Raquel, se encotraba en Zaragoza, salvo Cristina que se quedó en Salamanca.

"Yo prefiero acudir a la plaza" --manifestó Raquel-- a la vez que aseguraba que: "Mi madre no, que se queda en el hotel, pero yo acudo a la plaza porque estoy más tranquila y si pasa algo, puedo ayudar más. Mi padre Domingo también viene a la plaza y como no le gusta el callejón siempre nos ponemos juntos""

El parte médico informó que el espada sufre una "Herida por asta de toro a nivel del tercio medio de la cara interna del muslo derecho con orificio de entrada de 9 centímetros y cuatro trayectorias: una inferior de 5 centímetros que desgarra el músculo recto interno. Una posterior de 14 centímetros que alcanza los músculos isquiotibiales y dos ascendentes de 25 y 20 centímetros que alcanza el pubis y desgarra los músculos abductores mayor y mediano".