Uno de los colectivos más afectados por la cancelación de las Fiestas del Pilar ha sido el que forman las peñas de Zaragoza, divididas en la Unión Peñista de Zaragoza e Interpeñas, conformadas por 13 peñas cada una.

Ambos colectivos solicitan la apertura de sus locales, que llevan 20 meses cerrados. Denuncian que desde el principio de la pandemia la DGA no les ha permitido realizar ningún tipo de actividad aunque sus locales están regidos por la misma normativa que los establecimientos hosteleros. «En el BOA está puesto que las peñas no pueden tener ningún tipo de actividad con lo que no podemos hacer nada», lamenta Jorge Gracia, presidente de las Unión de Peñistas y presidente de la peña Los Marinos.

El presidente cuenta también que la situación económica de las peñas es «muy tensa» y consideran «un agravio» no poder abrir con las mismas medidas que los establecimientos hosteleros. Añaden que los ingresos apenas son suficientes para pagar los gastos e impuestos que generan los locales. El pago de las cuotas por parte de los socios ha permitido la subsistencia de las peñas durante estos meses. Cada peña ha sido la encargada de decidir si hacia alguna variación con respecto al pago de las cuotas por parte de los socios y, aunque han existido casos en los que el precio de las cuotas se ha reducido, la gran mayoría han optado por mantener la misma cantidad. «Los locales tienen una gran inversión detrás que hay que seguir pagando, muchos se han insonorizado y se han adecuado para poder conseguir las licencias» apunta Gracia.

Desde Interpeñas, su presidenta, Eva Cerdán, cuenta que las perdidas en cuanto a peñistas han sido «muy distintas en cada asociación», aunque afirma que todas han sufrido un bajón en el número de socios, de entre 50 y 60 personas en cada peña

Por su parte, en la Unión de Peñistas cuantifican las bajas de socios entre un 25 y un 40% menos que los aproximadamente 8.500 peñistas que conformaban la federación en años anteriores a la pandemia.

 Las asociaciones denuncian también que el ayuntamiento haya solicitado 30 espacios para llevar a cabo su propia agenda cultural sin tenerles en cuenta. Remarcan que gran parte de la oferta cultural que se ofrece durante las fiestas del Pilar está organizadas por las peñas. «No son solo actividades que hagamos para los socios sino que las disfrutan todos los vecinos de los barrios», apunta Gracia. 

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Añaden que su actividad no se limita al periodo festivo sino que durante el año organizan otras fiestas culturales como Carnaval, San Jorge o el Jueves Lardero que tampoco se han podido llevar a cabo. 

Tanto Interpeñas como la Unión de Peñistas lamentan la suspensión de los Pilares y apelan a la responsabilidad de los socios y esperan de ellos «una actitud ejemplar».