Pocos artistas de esta semana del Pilar contarán con un público tan caloroso y que conozca tan bien el repertorio. Los gigantes y los cabezudos han vuelto a reencontrarse con su público, mayoritariamente infantil, en una sesión doble en el CDM Siglo XXI. A las 11.00 y a las 13.00 horas, y ante unos asistentes que agotaron las invitaciones en minutos, estos míticos personajes aragoneses han realizado su actuación, una novedad por las restricciones sanitarias todavía vigentes.

Los niños que han abarrotado el pabellón municipal, acompañados de sus padres, han reclamado pronto con palmas y golpes la presencia de los personajes. Antes de que el Berrugón, el Torero o la Cigarrera saltasen a escena, Javi el Mago hizo las veces de speaker y de maestro de ceremonias.

Han arrancado las presentaciones con los clásicos gaiteros, que han recorrido la pista del centro municipal con los acordes que adelantaban las canciones de los verdaderos protagonistas. Después, los dos caballos, que siempre viajan con la comparsa, han practicado algunas carreras por la cancha.

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Los gigantes y cabezudos se reencuentran con su público ANDREEA VORNICU

Al más puro estilo de las mejores estrellas del rock – Javi el Mago se ha atrevido a afirmar que los cabezudos «merecen ser recibidos como Madonna» –, con las linternas de todos los móviles encendidas, han ido saliendo uno tras otro los tan ansiados personajes. Giros, saltos y carreras por la cancha, saludando al público y chocando las manos, con sustos incluidos: algunos de los pequeños de las primeras filas pensaron que la valla era suficiente protección contra los látigos.

Con todos preparados para cantar, el speaker ha sacado una gran batuta para dirigir a unos pequeños que conocían al dedillo la letra de las canciones. Repitiendo los cuatro versos dedicados a cada cabezudos, los niños saltaban y bailaban. Como siempre, algunos personajes triunfaron más que otros: el rey de la fiesta fue el Morico, sin duda.

El baile por parejas de los gigantes ha dejado a muchos con los ojos abiertos, sin creer la facilidad de movimientos de tan grandes personajes. Han cerrado la gran comparsa Palafox y Agustina de Aragón, los dos más aplaudidos por grandes y pequeños. El colofón final ha llegado con los gigantes y cabezudos compartiendo la pista en un gran baile al que se sumaron todos los presentes. Incluso algún adulto se ha atrevido a levantarse de la silla, aunque fuese solo para intentar mantener el ritmo que tenían los niños.

Despedidos todos entre aplausos, la salida ha dejado una sensación agridulce a pequeños y mayores. Contentos por una mañana familiar, pero algo alicaídos por haber tenido que ver el espectáculo desde la barrera. Más de un niño ha salido del Siglo XXI deseando «haber estado abajo, donde estaban los gigantes y los cabezudos». Los adultos ya tenían tarea para la vuelta a casa: convencerles de que el año que viene, con la ansiada vuelta de la normalidad, podrían volver a correr por las calles de Zaragoza huyendo de los látigos.

La comparsa de gigantes y cabezudos seguirá con su espectáculo hasta el próximo 17 de octubre., recorriendo los pabellones municipales de distintos barrios de la ciudad. El Ciudad de Zaragoza de las Delicias abrirá el día 11 esta pequeña gira, que seguirá en La Granja, Fernando Escartín y Monzalbarba (días 13, 14, y 15), Valdefierro (día 16) y Torrero (día 17). Las invitaciones para todos los días ya están agotadas.