Una imagen vale más que mil palabras. Quienes tenemos interés por la indumentaria tradicional nos valemos de diferentes fuentes de información para conocer cómo se vestían los aragoneses de otras épocas. Algunas de ellas nos proporcionan datos variados muy interesantes de carácter escrito. Otras consisten en una imagen, que en un primer momento hay que analizar con espíritu crítico y no tomar por cierto todo lo que nos muestran; en ellas aparecen personas ataviadas de forma que puede ser tradicional.

Es el caso de estampas, dibujos, cuadros o fotografías. Cada una de ellas hay que valorarlas caso a caso, de modo individual, ponderando las ideas que nos ofrecen a la vista y al mismo tiempo es preciso obtener la mayor información posible sobre ellas : autoría, fecha de realización, circunstancias relacionadas con su difusión, quien aparece en ellas, etc. Todo cuanto podamos averiguar.

Las estampas son otra fuente de conocimiento sobre la indumentaria de antaño. SERVICIO ESPECIAL

Analizar con espíritu crítico

Las estampas (grabados, litografías, dibujos…) suelen ser ilustraciones que se insertaban en revistas o libros de diferente temática (geográficos, históricos, de viaje, colecciones de trajes …) y no siempre estaban coloreadas dándose la costumbre que se les ha aplicado modernamente el color para favorecer su comercialización.

En los libros de viajes no era raro que ni el escritor ni el dibujante hubieran visitado el territorio al que se refieren y que su trabajo consistiera en una recopilación de otros textos precedentes y el dibujante copiara otras imágenes ya existentes. Muchos grabados repiten tipos populares más o menos modificados. Por todo ello hay que localizar el ejemplar más antiguo u original si queremos obtener la información más fidedigna. Referidos a Aragón, podemos citar varios ejemplos, siendo los más habituales tipos de las zonas pirenaicas.

Por lo que se refiere a las obras pictóricas, hay que tener siempre muy en cuenta que un pintor es un artista con total libertad para realizar su cuadro y que pueden prevalecer en sus intereses, aspectos artísticos sobre los de la realidad de la escena que muestra: puede jugar con los colores de las prendas para lograr una mayor efectividad cromática, así como con la forma vestir de los personajes . Es importante también considerar la fecha de realización y comprobar que si se refleja una escena más o menos contemporánea o bien se recrea artificialmente.  Es especialmente interesante la llamada pintura costumbrista que se realizó a finales del siglo XIX y primeras décadas del siglo XX; en Aragón podemos citar nombres como Valeriano Bécquer, Baltasar González, Marín Bagüés, M. Viladrich, J.J. Gárate. M. Yus, Pradilla o Sorolla, entre otros muchos.

En las fotografías podemos apreciar las prendas que se vestían y además cómo se llevaban. SERVICIO ESPECIAL

Las fotografías esconden gran cantidad de información

Más realistas son las fotografías que retratan a gente de nuestra tierra. En ellas podemos apreciar las prendas que se vestían y además cómo se llevaban, pero también tienen condicionantes importantes como la ausencia de colorido o que solamente se ven las prendas exteriores.

Hay que considerar con distinto criterio si la fotografía se hizo en un estudio fotográfico, ocasión para la cual los retratados se vestía especialmente. Por otro lado, tarjetas postales o fotografías artísticas componen imágenes atractivas a la vista pero que no siempre reflejan la realidad cotidiana.

Había también fotógrafos ambulantes que acudían a las poblaciones con ocasión de las fiestas o las ferias; para ellos posaban los vecinos con su atuendo real y apropiado para esos días.

Las fotografías más interesantes para nosotros son las llamamos fotografías reportaje, que recogen la realidad sin alterar, mostrando diferentes acontecimientos concretos como un procesión, una romería, un fiesta, sin que los participantes sean conscientes que los estaban fotografiando, o al menos no estaban condicionados por esa circunstancia.