Rendir un sentido homenaje a Jesús Gracia, el cantador de jotas más destacado de la segunda mitad del siglo XX ha sido la excusa perfecta para que los mayores talentos del mundo jotero se reunieran en el Gran Premio Extraordinario que desde este año lleva el nombre del nacido en Lécera. Un concurso en el que se impuso Lorena Larrea, como ya hizo en el certamen que se celebró el pasado fin de semana, y que le sirve para firmar un doblete particular que le encumbra al Olimpo del folclore y la tradición aragonesa.

Un espectáculo para el recuerdo que consiguió llenar prácticamente la sala Mozart del Auditorio de Zaragoza, por lo que cerca de 1.500 personas vivieron en primera plana el carrusel de actuaciones de los mejores joteros de la actualidad. Porque para tener la posibilidad de presentarse al concurso, había que haber ganado el Certamen Extraordinario de Jotas en alguno de los años anteriores. Por tanto, el alto nivel estaba garantizado. 

Ángela Aured, Yolanda Larpa, Inés Martínez Fabre, Roberto Plo, Alberto Remiro y Jesús Gimeno, mas la ganadora Larrea, fueron los participantes y, a tenor de la efusividad del público a la hora de aplaudir y vitorear a los joteros, cualquiera hubiese merecido llevarse el prestigioso galardón, aunque finalmente el jurado dictaminó que la mejor puesta en escena había sido la de la zaragozana de 29 años, que nunca olvidará estas Fiestas del Pilar tras sus dos triunfos. Y eso que, como confesó hace tan solo unos días a este diario, dudó de su participación hasta última hora aunque finalmente se decidió a hacerlo por ser este un año y unas fiestas tan especiales para el mundo de la jota.

El protagonista

Una vez terminada la parte puramente competitiva, aunque con un gran compañerismo entre todos los participantes, comenzó el homenaje a Jesús Gracia, sin duda los momentos más emotivos de la jornada. La rondalla interpretó una pieza musical compuesta por su director Sergio Aso en recuerdo del histórico cantador para dar el pistoletazo de salida al tributo.

Los que también quisieron estar presentes en un día tan señalado fueron sus últimos diez alumnos, entre los que se encontraba Nacho del Río, quizá el jotero más reconocido del momento, y otros nombres también relevantes como Vicente Olivares, Beatriz Bernad o Sara Comín, que ejerció esta última como presentadora de la gala. Todos ellos interpretaron una jota a diez voces y después varios de ellos actuaron también de forma individual.

La emoción era palpable en las butacas de la sala Mozart, en la que, conforme avanzaba el homenaje, se pudieron ver algunos rostros cubiertos por las lágrimas. Especialmente emocionados estuvieron los dos hijos de Jesús Gracia, Piedad y Jesús, que quisieron agradecer a todos los presentes el recuerdo a su padre.

Un jotero cantando durante el homenaje ANDREEA VORNICU

Otro de los momentos que quedará para el recuerdo fue la actuación de la pareja formada por Alicia Guerri y Carlos Gil, dos históricos bailadores. Finalmente, y para terminar por todo lo alto una jornada que tardará en olvidarse, hubo una actuación conjunta de todos los joteros que acabó de conmover a un público que se puso de pie y agradeció con una ovación de gala el espectáculo que le brindaron los protagonistas. 

Pero quedaba una sorpresa para rematar la jornada. Unas imágenes de Jesús Gracia en los que se le veía recoger un premio y dar la gracias a los espectadores fue el broche de oro para un homenaje con el que se hizo honor y justicia a la figura del jotero de Lécera.