Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las joyas del Rosario de cristal: Fragmentos sacros directos al corazón

El accidente que sufrió el año pasado la carroza del farol de La Hispanidad, ya restaurada, ha servido para crear colgantes, pendientes y 'pins' con los trozos de esta monumental obra.

Algunas de las piezas elaboradas con los cristales de uno de los faroles del Rosario de Cristal de Zaragoza.

Algunas de las piezas elaboradas con los cristales de uno de los faroles del Rosario de Cristal de Zaragoza. / El Periódico de Aragón

Zaragoza

A veces, el destino es caprichoso y lo que empieza siendo un desgraciado accidente puede acabar por convertirse en algo bueno y bello. En esos parámetros se encuadra la historia alrededor del Rosario de Cristal y el incidente que sufrió el pasado 13 de octubre, cuando a su paso por la calle Sepulcro, uno de sus faroles más reconocibles, el de la Hispanidad, tropezó con un balcón que partió algunas de sus banderas. Este suceso podría haberse quedado en una prosaica restauración, sin más encanto que el regreso de la pieza una vez arreglada, pero fue en ese mismo lugar donde alguien tuvo la idea de reaprovechar los fragmentos que yacían en el suelo para elaborar unas joyas que, ahora, valdrán para sufragar parte los desperfectos en esta obra de arte.

Ese alguien fue Noel Giménez, una voluntaria que participa en la organización del Rosario, y de sus manos salen los alrededor de 250 colgantes, 'pines' y pendientes realizados con estos cristales cargados de devoción. Porque el Rosario de Cristal, solo el año pasado, llegó a congregar a 150.000 personas.

Quien recuerda cómo sucedió el accidente y la reacción de Giménez es el coordinador del equipo de trabajo de esta tradicional actividad, Domingo Figueras. Según relata, el golpe lo recibió la parte superior derecha del farol que representa a la Virgen del Pilar sobre una carabela, rodeada por las banderas de la Hispanidad. El impacto afectó, precisa Figueras, a tres de ellas. "En ese mismo momento, pensó -en referencia a Giménez- que esos cristales podían valer para otras cosas", explica, en declaraciones a este diario. De esta forma, y tras solicitar permiso para llevarse los fragmentos, la autora de la idea elaboró las primeras muestras, que presentó a principios de año.

El farol de la Hispanidad, en el Rosario de Cristal del año 2012.

El farol de la Hispanidad, en el Rosario de Cristal del año 2012. / El Periódico de Aragón

Coloridos y engarzados en latón o plata, sus joyas guardan un trozo de la historia de la ciudad. Concretamente, de un farol elaborado en 1946, obra de los arquitectos José y Manuel Romero Aguirre, que cierra la procesión y que porta un grupo de agentes de la Policía Local. Su precio, cuando se pongan a la venta, será de 40, 50 o 60 euros, aunque también puede haber piezas más especiales, elaboradas con cristales más grandes, cuyo importe también será mayor.

Una completa restauración

"La idea ha gustado mucho, la gente está muy emocionada", afirma Figueras acerca de una iniciativa que dedicará íntegros los beneficios a la restauración del farol. Quien los adquiera tendrá, además, un certificado que acreditará la procedencia del fragmento. Por el momento, los interesados en tener una de estas joyas pueden enviar un correo electrónico a la dirección elrosariotucristal@hotmail.com. Una vez pasen las fiestas del Pilar, desde el Cabildo darán respuesta a las solicitudes por riguroso orden de llegada del mensaje.

El farol de la Hispanidad, por cierto, ya está restaurado. El coste, asumido por el Cabildo de Zaragoza, ha ascendido a 40.000 euros y no se ha limitado solo a la reparación de los cristales. Con estos trabajos también se ha intervenido en el sistema de iluminación y el chasis y la carrocería. Los talleres Arte en Vidrio y Davidglass, de Susana Martín y David López, respectivamente, se han encargado de la cristalería, mientras que Innovitas Ingeniería y JCR Ingenieros lo han hecho de la carrocería y el chasis. Talleres Aurum ha asumido la fabricación y el montaje y Electricidad Millán se ha dedicado a la iluminación.

La semana pasada ya estaba lista la pieza para volver a las calles el próximo domingo, cuando se sumará a las otras 29 carrozas que forman parte de esta tradición nacida a finales del siglo XIX y que, como señala Figueras, desde los año 90 ha resurgido. Ahora, además, muchos de sus devotos podrán llevar un trocito de su historia muy cerca del corazón.

Tracking Pixel Contents