Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cada mirada recupera dignidad

Una sesión de fotografía móvil en Fundación CAI ofrece a personas sin hogar una voz visual desde su propia mirada

Exposición 2024 en el Centro Joaquín Roncal de Fundación CAI.

Exposición 2024 en el Centro Joaquín Roncal de Fundación CAI. / EL PERIÓDICO

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
El Periódico de Aragón

El Periódico de Aragón

Zaragoza

Ese es el sentido profundo de 'Usa tu móvil como cámara', la sesión que tendrá lugar el 4 de septiembre en el Centro Joaquín Roncal. Una acción conjunta de Fundación CAI, la Coordinadora de Entidades para Personas sin Hogar y la Real Sociedad Fotográfica de Zaragoza.

La idea es sencilla y radical: un teléfono móvil sirve como cámara, herramienta de expresión, detonador de miradas invisibles. Lo decisivo no es el dispositivo, sino lo que sucede cuando quien nunca ha sido protagonista descubre que puede contar algo desde su perspectiva.

Ese descubrimiento no ocurre solo. La Coordinadora trabaja con personas en situación de sinhogarismo en itinerarios formativos y culturales que fortalecen su vínculo con el entorno. Y en esta ocasión les facilita una plataforma para decir “esto es lo que veo”, “esto es lo que soy”.

Desde la Real Sociedad Fotográfica, Antonio Morón —vicepresidente segundo y responsable de concursos— aporta su compromiso institucional. No se trata de una actuación filantrópica aislada, sino de la responsabilidad de una entidad centenaria que, en palabras de su presidente José Ignacio García Palacín, busca “incrementar su presencia en la sociedad zaragozana y propiciar el desarrollo artístico”

Fundación CAI, al acoger esta sesión, no solo abre espacios físicos: interviene en la construcción de puentes invisibles. Convoca mundos que nunca se cruzan —fotógrafos formados y personas que apenas sostienen una cámara— e impulsa su encuentro. No impone jerarquías, incentiva diálogos.

Porque la cultura no es accesorio; es restitución. Y en el caso de quienes carecen de hogar, puede ser el primer paso para reconocerse. Hacer una foto no es solo capturar una imagen, sino hacer visible lo invisible. Deja de ser espectador para convertirse en narrador.

El resultado no se mide en técnica. Se mide en dignidad. Un encuadre imperfecto, una composición intuitiva, una mirada que titubea. Esas imágenes contienen más verdad —más humanidad— que muchas palabras.

Cada vez que alguien con vida difícil logra captar una imagen desde su ángulo, está afirmando su existencia. Está reclamando su lugar. Ese instante es mucho más que una foto: es reivindicación.

Tracking Pixel Contents