Fundación DFA
Teruel pone el foco en la movilidad

«La soledad comienza cuando un entorno es inaccesible». Con esta reflexión, Fundación Dfa, en colaboración con Fundación Ibercaja, puso el martes en Teruel el foco en uno de los grandes retos pendientes para las personas con discapacidad: garantizar una movilidad accesible que permita una vida autónoma e inclusiva. El encuentro, celebrado dentro del ciclo ‘Dfa, 50 años hacia la inclusión’, reunió a representantes del ámbito social, técnico y municipal para analizar las barreras que todavía persisten tanto en las ciudades como en el medio rural.
La presidenta de Dfa, Marta Valencia, recordó que, aunque se han producido avances importantes en accesibilidad, «todavía queda mucho por hacer, especialmente en transporte». Durante el debate se abordaron problemas cotidianos que continúan dificultando la movilidad de muchas personas: rampas de autobús que no funcionan, aceras demasiado estrechas, plazas de aparcamiento mal utilizadas o accesos inadecuados en edificios y espacios públicos.
Sara Martínez, responsable de Dfa en Teruel, alertó de las desigualdades existentes entre barrios y entre la ciudad y los pueblos de la provincia. En este sentido, subrayó que en muchas zonas rurales el coche sigue siendo la única alternativa real de transporte, lo que provoca pérdida de autonomía cuando las personas mayores dejan de conducir.
El arquitecto y técnico de Cocemfe, Javier Enrique Rivero, defendió la necesidad de diseñar ciudades pensadas para toda la ciudadanía y recordó que «la accesibilidad es imprescindible para algunas personas, pero beneficiosa para todas». Por su parte, David Velilla, de la Policía Local, recordó que durante 2025 se registraron alrededor de 200 denuncias por uso indebido de plazas reservadas para personas con movilidad reducida.