Antes de que el plan de Francia y Alemania para reforzar las inspecciones en la ONU pudiera seguir adelante, el régimen iraquí ha querido acabar con las especulaciones y ha expresado su rechazo a cualquier proyecto que contemple el despliegue en Irak de cascos azules. El ministro iraquí de Exteriores, Nayi Sabri, señaló en una entrevista al diario árabe Al Jayat que "ningún iraquí va a aceptar el despliegue en Irak de fuerzas internacionales".

El ministro lamentó no haber sido informado por Francia y Alemania. "No conocemos los detalles de este plan", dijo Sabri, "sólo conocemos las filtraciones a la prensa".

AGRADECIMIENTO No obstante, el ministro agradeció los esfuerzos de París y Berlín. "No dudamos --afirmó-- del deseo de algunos países de enfrentarse a la lógica de la guerra, pero creemos que la presentación de ese tipo de ideas sirve a la lógica de la guerra". El canciller aseguró que Irak está "haciendo grandes sacrificios al cooperar con los inspectores". "Los que quieren preservar la paz deben presentar sus iniciativas al país agresor", señaló el ministro en referencia a EEUU.

El semanario alemán Der Spiegel filtró a finales de la semana pasada la existencia de un plan secreto entre Francia y Alemania, como alternativa a los preparativos bélicos de EEUU. El supuesto borrador contemplaba el aumento del número de inspectores de la ONU, el envío de cascos azules a Irak y el control del espacio aéreo. Pero el plan fue desmentido por los protagonistas.

MENSAJE DE SADAM Con motivo de la celebración ayer del Aid Al Adha (Fiesta del Sacrificio), que conmemora la obediencia de Abraham al estar dispuesto a sacrificar a su hijo Ismael ante Dios, Sadam Husein envió un mensaje de buena voluntad al pueblo estadounidense, por el que dijo sentir "respeto" y "estima". "Los iraquís sentimos respeto, estima y buena voluntad hacia todos los pueblos, sean o no americanos", dijo.

Sadam Husein recibió ayer el espaldarazo de Juan Pablo II, cuyo enviado especial, el cardenal francés Roger Etchegaray, llegó ayer a Bagdad para entrevistarse con el vicepresidente iraquí, Tarek Aziz. El cardenal trajo un mensaje personal del Papa para el presidente iraquí y animó a la comunidad internacional "a luchar hasta la extenuación por la paz". Antes de despedirse, Etchegaray citó a San Pablo y al Evangelio: "Hay que esperarlo todo, aunque sea contra toda esperanza".