Europa sigue dividida sobre Irak. Esta división en política exterior golpea la autoestima europea porque se proyecta más allá del continente y ventila los egos nacionales. Pero Europa ha estado dividida antes en temas tan decisivos para el ciudadano como su armazón social y económico o ahora su sentir laico/religioso. Si el Gobierno de Jospin dejó huella en el apartado social de Europa, el resultado del pulso entre Chirac y Blair sobre la dimensión de Europa nos marcará.*Periodista.