¿Complicidad activa o pasiva de la comunidad internacional? En 1998, el senador belga Alain Destexhe, de 39 años, declaró al diario Libération que Bélgica tenía una doble responsabilidad en el genocidio ruandés. Por una parte, "no haber hecho nada en nombre de la neutralidad para intentar impedir las masacres, por otra, no sólo haber retirado el contingente belga de Ruanda, sino haber lanzado una ofensiva diplomática con el fin de obtener la retirada del total de la fuerza de la ONU", dijo el senador antes de concluir: "a los ojos de la historia, esta responsabilidad es aplastante, ya que la retirada de la ONU ha permitido el genocidio". El secretario general de la ONU, Kofi Annan, admitió hace poco que podía haber "hecho más para prevenir" el genocidio.Lo cierto es que las conmemoraciones del décimo aniversario del genocidio contarán con la significativa ausencia de los dirigentes occidentales. Sólo el primer ministro belga, Guy Verhofstadt, ha confirmado su asistencia, junto a los dirigentes de países africanos.