El presidente francés, Jacques Chirac, se desmarcó ayer de Estados Unidos al proponer a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y a Alemania que renuncien a sancionar al Gobierno de Irán si este país deja de enriquecer uranio durante las negociaciones con la comunidad internacional.

Chirac añadió que "se puede llegar a una solución mediante negociaciones basadas en buenas intenciones, flexibilidad y deseo político". El presidente francés hizo su propuesta en una entrevista radiofónica unas horas antes de viajar a Nueva York, donde después de intervenir ante la ONU, se reunirá con el presidente estadounidense, George Bush, "a petición" de este, según precisaron fuentes francesas.

La declaración de Chirac coincidió con un endurecimiento de la posición iraní en la crisis nuclear, que amenazó con limitar su cooperación con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) si se le imponen sanciones.