LOS DOS PAÍSES cerraron ayer cinco años de guerra fría diplomática con la visita del nuevo primer ministro nipón, Shinzo Abe, a Pekín, donde se reunió por separado con su homólogo chino, Wen Jiabao, y el presidente, Hu Jintao. Las visitas del predecesor de Abe, Junichiro Koizumi, al santuario sintoísta de Yasukuni molestaban a China. A. F.