"Antes, los alemanes se preguntaban si era aconsejable que sus firmas invirtieran en Rusia; ahora se preguntan si están dispuestos a aceptar que los rusos inviertan en Alemania", comentó el exembajador alemán en Moscú HansFriedrich von Ploetz. En la misma línea tituló la revista Der Spiegel en su último número, en que afirmó: "Los rusos vienen". A comprarlo todo. La publicación agrega que Moscú quiere adquirir a cualquier precio "la industria clave de Alemania y Europa".

Según los expertos, Rusia nada en dinero como resultado de los millonarios negocios del gas y el petróleo. "La economía rusa presionará cada vez más para salir al extranjero", afirma Klaus Mangold, presidente de los grupos económicos alemanes con negocios en el Este de Europa.

Las estadísticas lo demuestran. Los rusos pretenden captar las grandes empresas europeas de campos como la energía, la química, la aviación y la industria pesada. Empresas como Gazprom, que se ha convertido en la cuarta más grande del mundo, ya anunció su intención de comprar la energética británica Centrica.

Las firmas rusas van a abastecer más del 30% del gas que necesita Alemania y piden acceso directo a la red de distribución. Otra muestra es la millonaria inversión de Gazprom en el club alemán más tradicional, el Schalke 04, en la Cuenca del Ruhr.