La prueba nuclear efectuada el lunes por Corea del Norte ha sido la última gota en la cuba de problemas que han hundido las posibilidades del partido en el poder en EEUU, el republicano, de mantener la mayoría en el Congreso que disfrutan desde hace 12 años. Varios sondeos confirmaron ayer que el partido del presidente George Bush se enfrenta a las legislativos del 7 de noviembre en la peor posición en dos décadas.

El Ejecutivo republicano vive agobiado por la mala marcha en Irak, por el escándalo de los lascivos mensajes electrónicos a ayudantes menores de edad del congresista Mark Foley y, ahora, por su fracaso en Corea del Norte.

"Mientras estábamos empantanados en Irak, donde no había armas de destrucción masiva, un loco ha probado el arma más potente de este tipo", arremetió ayer el senador demócrata y excandidato a presidente John Kerry. Como el resto de la oposición, Kerry esgrimió este nuevo ariete para derrumbar la tambaleante mayoría republicana, ya que los sondeos dan a los demócratas una ventaja de 13 a 23 puntos en intención de voto, a menos de un mes de las elecciones. Hace cinco años, en el marco de su lucha antiterrorista, Bush bautizó con el nombre de "eje del mal" a Irak, Irán y Corea del Norte. Hoy, como destacó la prensa al dar un suspenso a la gestión presidencial, la situación en los tres va de mal en peor.